Taddei deja el INE; inicia relevo en la presidencia electoral
La funcionaria formalizó su renuncia con efectos inmediatos tras 33 años de trayectoria electoral; la Cámara de Diputados deberá iniciar el procedimiento para designar a su sucesor
La salida de Guadalupe Taddei Zavala de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) quedó formalizada este lunes 26 de octubre, luego de que la Cámara de Diputados recibió el oficio mediante el cual presentó su renuncia, con efectos inmediatos. Su dimisión abre el proceso para definir quién encabezará el organismo durante el periodo restante de su gestión.
El documento fue entregado a la Mesa Directiva de San Lázaro, presidida por Raúl Bolaños-Cacho Cué, y quedó registrado a las 14:33 horas. En el escrito, Taddei comunicó que su decisión surtiría efecto a partir de la misma fecha, con lo que concluyó formalmente su encargo, iniciado en abril de 2023.
En su carta de despedida, la funcionaria destacó los 33 años que dedicó al servicio público dentro de las instituciones electorales mexicanas, desde sus primeras responsabilidades en el Registro Federal de Electores hasta su participación en la organización de procesos electorales de alcance nacional.
Entre los acontecimientos que mencionó se encuentra la elección federal de 2024, en la que Claudia Sheinbaum obtuvo la Presidencia de la República y se convirtió en la primera mujer en ocupar ese cargo. También hizo referencia a la elección del Poder Judicial de la Federación celebrada en 2025, un proceso inédito en la historia electoral del país.
Taddei reconoció la labor de las personas con quienes compartió responsabilidades durante su trayectoria y agradeció a quienes contribuyeron al desarrollo y fortalecimiento de las instituciones democráticas.
En el documento sostuvo que la organización de las elecciones representa una responsabilidad del Estado mexicano que debe mantenerse por encima de circunstancias particulares o consideraciones personales. Asimismo, subrayó que la estabilidad, independencia y fortaleza del INE son condiciones necesarias para garantizar los derechos político-electorales de la ciudadanía y permitir la renovación pacífica de los poderes públicos.
“Me retiro con serenidad, con la satisfacción del deber cumplido y con el orgullo de haber dedicado más de tres décadas de mi vida al servicio de la democracia mexicana”, expresó en su escrito.
La exconsejera presidenta también manifestó que mantiene sus principios y convicciones, así como su confianza en México y en sus instituciones. Su mensaje acompañó la formalización de una salida que ahora obliga a activar los mecanismos previstos para asegurar la continuidad de la dirección del organismo electoral.
Congreso deberá encauzar el relevo
Con la recepción de la renuncia, corresponde a la Cámara de Diputados poner en marcha el procedimiento para designar a quien ocupará la presidencia del INE por el tiempo restante del periodo correspondiente.
Mientras se desarrolla el proceso legislativo, se prevé que el Consejo General del instituto designe a una persona encargada provisionalmente de la presidencia, con el propósito de mantener la operación institucional y evitar interrupciones en las actividades del organismo.
De acuerdo con lo señalado sobre el procedimiento constitucional, la designación de quien ocupará la titularidad podría concretarse en menos de un mes. El proceso deberá desarrollarse conforme a las disposiciones aplicables para cubrir la vacante y garantizar la continuidad de las funciones del árbitro electoral.
La salida de Taddei marca el cierre de una etapa en la conducción del INE y coloca en el centro de la agenda legislativa la definición de su próxima presidencia, en un momento en que el instituto mantiene responsabilidades fundamentales para la organización de las elecciones y la protección de los derechos políticos de la ciudadanía.
