León XIV: el verdadero descanso no está en la evasión, sino en reencontrarse con uno mismo
El papa León XIV llamó a recuperar el sentido auténtico del descanso y advirtió que algunas formas de ocio pueden terminar provocando dispersión, vacío y alejamiento de la propia esencia. Durante la misa celebrada este 22 de agosto en el puerto de Rímini, Italia, el Pontífice planteó que descansar no significa escapar de la realidad, sino volver al interior para encontrarse con Dios y con los demás.
La celebración se realizó al cierre de una intensa jornada pastoral que incluyó su visita a la República de San Marino y su participación en el Meeting por la amistad entre los pueblos.
El descanso como reencuentro interior
Ante los habitantes de Romaña, una región reconocida por su carácter abierto, trabajador y solidario, León XIV cuestionó la idea de que las vacaciones deban entenderse únicamente como una oportunidad para “evadirse” de la vida cotidiana.
El Papa recordó que el descanso auténtico implica reconciliarse con uno mismo y recuperar la profundidad interior. En ese sentido, retomó una reflexión que san Juan Pablo II había expresado durante su visita a Rímini en 1982: descansar no supone alejarse de uno mismo, sino encontrarse nuevamente con el propio interior.
León XIV señaló que existen formas de entretenimiento que, lejos de renovar a las personas, pueden conducir a la dispersión y dejar una sensación de vacío.
La autoridad entendida como servicio
La homilía tuvo como punto de partida la profesión de fe de Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo”. A partir de este pasaje evangélico, el Pontífice reflexionó sobre el camino hacia la vida y sobre la misión de quienes ejercen alguna responsabilidad dentro de la Iglesia.
Al referirse a la entrega de las llaves a Pedro, destacó que la autoridad cristiana no debe entenderse como poder personal, sino como servicio.
León XIV explicó que la misión de “atar y desatar” también representa una vocación de acogida, reconciliación, perdón, liberación y encuentro con los demás.
Una advertencia contra el abuso del poder
El Papa también recurrió al relato del profeta Isaías sobre Sebna, funcionario al que se le había confiado una importante tarea de renovación de Jerusalén, pero que terminó desviándose hacia el abuso de autoridad y la acumulación indebida de riquezas.
Para León XIV, este episodio deja una enseñanza vigente: los recursos y responsabilidades recibidos no constituyen un fin en sí mismos, sino herramientas que deben ponerse al servicio de la comunidad.
“Todo lo que somos y tenemos es un don de Dios”, subrayó, al insistir en que las capacidades y bienes de cada persona deben convertirse en instrumentos para ayudar a los demás, comenzando por quienes forman parte del entorno cotidiano.
Los valores de la gente de Romaña
En otro momento de la homilía, León XIV destacó algunas características que, a su juicio, identifican a la población de Romaña: honestidad, generosidad, benevolencia, trabajo y solidaridad.

El Pontífice vinculó estos valores con la tradición cristiana de la región y recordó a santos y beatos originarios de este territorio, además del trabajo que actualmente desarrollan distintas comunidades y organizaciones eclesiales.
También relacionó estas cualidades con el atractivo turístico de la zona, que cada año recibe a visitantes de distintas partes de Italia y del mundo atraídos por sus playas, paisajes y patrimonio cultural.
Una región llamada a acoger
A partir de esa vocación turística, el Papa planteó una segunda dimensión: la capacidad de Romaña para convertirse en un espacio de acogida.
León XIV pidió que las comunidades reciban tanto a quienes buscan descansar después de un año de trabajo como a las personas que llegan en situaciones de vulnerabilidad y necesitan alimento, refugio, atención o acompañamiento.
En este sentido, destacó que la hospitalidad cristiana no debe limitarse a quienes llegan en busca de vacaciones, sino extenderse también a quienes necesitan reconstruir su vida lejos de su lugar de origen.
El testimonio de don Oreste Benzi
Durante su reflexión, el Pontífice recordó además al sacerdote italiano Oreste Benzi, a quien presentó como un ejemplo del compromiso con los sectores más vulnerables.
Su testimonio, explicó, representa una manera de vivir la fe desde el servicio, la cercanía con los pobres y la solidaridad con quienes enfrentan mayores dificultades.
Para León XIV, este tipo de experiencias muestran que la misión cristiana debe partir de las personas y comunidades concretas para abrirse después hacia una dimensión universal.
Solidaridad más allá de las fronteras
Al concluir la celebración, el obispo de Rímini, monseñor Nicolò Anselmi, destacó la participación y el entusiasmo generados durante la visita papal.
El prelado anunció además nuevos compromisos para la diócesis. Entre ellos se encuentra el financiamiento de la instalación de césped sintético en el campo de fútbol destinado a los internos de una prisión y la participación en una iniciativa de la Conferencia Episcopal Italiana para impulsar la creación de un hospital o centro médico de relevancia en Gaza.
También anunció un tercer compromiso relacionado con la acogida e integración de personas extranjeras que trabajan y participan activamente en distintas comunidades de Romaña.
Con estos proyectos, la visita de León XIV a la región dejó como eje central una invitación a transformar el descanso, la autoridad y la hospitalidad en oportunidades concretas de encuentro, servicio y solidaridad.
