León XIV llama a construir la paz y destaca el legado de San Francisco de Asís
El papa León XIV hizo un llamado a los fieles a trabajar por la paz y la concordia entre los pueblos, durante su reflexión dominical desde el balcón del Palacio Apostólico, en el marco de la celebración de San Francisco de Asís.
Ante los miles de asistentes reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice exhortó a los creyentes a pedir de manera constante el don de la paz y a asumir el compromiso de contribuir a la construcción de sociedades más fraternas.
“Comprometámonos sinceramente a construir la concordia entre los pueblos”, expresó durante el rezo del Ángelus.
Reflexiona sobre el rechazo a Cristo
En su mensaje, León XIV retomó el Evangelio correspondiente a este domingo y reflexionó sobre el rechazo que enfrentó Jesús pese a haber sido enviado para llevar la salvación a la humanidad.
El Papa señaló que Cristo fue rechazado precisamente por quienes estaban llamados a recibirlo, hasta el punto de ser condenado a muerte pese a su misión de entregar la vida por los demás.
Sin embargo, destacó que el sufrimiento y el mal no tienen la última palabra, pues Dios actúa con misericordia y puede transformar incluso las situaciones de dolor en caminos de redención.
“Dios nunca desecha nuestra vida”, afirmó el Pontífice, al subrayar que el Señor continúa acompañando a la humanidad aun en medio de sus errores y caídas.
Reconoce el legado de San Francisco de Asís
A propósito de la festividad de San Francisco de Asís y del octavo centenario de su muerte, León XIV dedicó parte de su reflexión a recordar la vida y obra del fundador de la tradición franciscana.
El Papa lo presentó como un hombre que trabajó con dedicación en la “viña del Señor” y recordó el llamado que, según la tradición, recibió de Jesús para reparar su Iglesia.
León XIV explicó que Francisco respondió a esa misión comenzando por transformar su propia vida y tomando a Cristo como fundamento. Destacó además su decisión de vivir la pobreza, la alegría y el sufrimiento desde la fe, hasta recibir los estigmas.
Un mensaje que mantiene vigencia ocho siglos después
El Pontífice describió a San Francisco como un hombre de intensa oración y profunda caridad hacia los demás, cuyo ejemplo inspiró a sus primeros seguidores a adoptar la austeridad evangélica como una forma de renovación de la vida cristiana.
Finalmente, León XIV destacó que el legado del santo de Asís mantiene vigencia ocho siglos después de su muerte y continúa dando frutos dentro de la Iglesia.
Señaló que esta herencia espiritual puede observarse tanto en la amplia familia franciscana como en los distintos aportes que su legado sigue generando entre los fieles.
