Papa León XIV llama a la esperanza y la paz en multitudinaria Misa en Angola
La mañana del 19 de abril, el Papa León XIV arribó a la explanada de Kilamba Kiaxi, en Luanda, para celebrar su primera Misa en Angola, país en el que permanecerá hasta el 21 de abril. Antes de la celebración eucarística, recorrió el lugar en papamóvil, saludando a una multitud cercana a los cien mil fieles que lo recibieron con entusiasmo.
Un escenario simbólico para la celebración
La Misa tuvo lugar en esta amplia zona residencial construida por China, que en el pasado fue conocida como “la ciudad fantasma” debido al alto costo de sus viviendas. Hoy, el espacio se transformó en un punto de encuentro espiritual para miles de creyentes.
Una homilía centrada en la esperanza
Durante su mensaje, el Pontífice reflexionó sobre el pasaje evangélico de los discípulos de Emaús, destacando cómo el dolor puede llevar a perder la esperanza. Comparó esta experiencia con la historia de Angola, un país marcado por años de conflicto, pero con un profundo anhelo de paz, fraternidad y renovación.
Advirtió que permanecer demasiado tiempo en el sufrimiento puede paralizar a las personas, pero recordó que Cristo acompaña a quienes atraviesan momentos difíciles, invitándolos a mirar más allá del dolor y a reconstruir el futuro.

Fe auténtica y compromiso espiritual
El Papa exhortó a los fieles a vivir una fe sólida, evitando la mezcla con prácticas supersticiosas o elementos ajenos al mensaje cristiano. Subrayó la importancia de mantenerse firmes en la enseñanza de la Iglesia, escuchar la Palabra y participar en la Eucaristía como pilares de la vida espiritual.
Asimismo, invitó a reconocer la presencia de Cristo no solo en los sacramentos, sino también en los actos de amor, compasión y entrega hacia los demás.
Un llamado a construir una sociedad más justa
Dirigiéndose a la Iglesia en Angola, el Pontífice hizo un llamado a obispos, sacerdotes, religiosos y laicos a comprometerse con el amor, el perdón y la solidaridad. Señaló que, con la gracia de Cristo resucitado, es posible transformar realidades marcadas por el odio y la violencia.
Al concluir su homilía, animó a los fieles a mirar el futuro sin miedo y a convertirse en protagonistas de una sociedad renovada, basada en la justicia y la paz.
Mensajes de cercanía y preocupación internacional
Antes del rezo del Regina Coeli, el Papa expresó su solidaridad con quienes sufren en distintas partes del mundo. Manifestó su preocupación por los ataques en Ucrania y pidió el fin de la violencia mediante el diálogo. También mostró esperanza ante la tregua en Líbano, alentando a continuar los esfuerzos diplomáticos para lograr una paz duradera en Medio Oriente.
Al finalizar la celebración, el arzobispo de Luanda agradeció la visita del Santo Padre en nombre del pueblo angoleño. Posteriormente, el Papa se trasladó a la Nunciatura Apostólica, donde compartió un almuerzo privado, concluyendo así una jornada marcada por la fe, la esperanza y el llamado a la reconciliación.
