Sheinbaum evita polémica y defiende relación con Estados Unidos
Presidenta descarta confrontación con Maru Campos, reafirma cooperación bilateral y sostiene que el T-MEC continúa sólido y vigente.
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó entrar en una confrontación política con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, luego de que ésta sugiriera que el gobierno mexicano entregue a Estados Unidos a Rubén Rocha, gobernador con licencia de Sinaloa, señalado por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Durante su conferencia, la mandataria federal calificó esas declaraciones como parte de una estrategia de “propaganda política” y sostuvo que su administración mantendrá una relación institucional con todos los gobiernos estatales, sin caer en debates que, consideró, buscan generar confrontación.
“Cada quien que cumpla con su trabajo, ella con el suyo y yo con el mío; hay una relación institucional”, expresó Sheinbaum al responder a los cuestionamientos sobre el tema.
La titular del Ejecutivo también aprovechó para desmentir versiones que apuntan a un supuesto deterioro en la relación entre México y Estados Unidos derivado de este caso. Aseguró que los canales diplomáticos y de cooperación continúan funcionando con normalidad y llamó a observar los posicionamientos recientes de las autoridades estadounidenses para constatarlo.
En ese contexto, destacó que los asuntos de seguridad y los temas comerciales siguen rutas de diálogo diferenciadas, lo que permite mantener una relación bilateral estable pese a las diferencias políticas que puedan surgir de manera coyuntural.
Respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Sheinbaum afirmó que el acuerdo no se encuentra en riesgo y que las negociaciones continúan desarrollándose dentro de los mecanismos previstos entre las tres naciones.
La presidenta reconoció que el gobierno del mandatario estadounidense Donald Trump impulsa una visión económica distinta, caracterizada por un mayor proteccionismo comercial, pero sostuvo que ello no significa una ruptura de los compromisos adquiridos en el marco del tratado.
Subrayó que la integración económica de América del Norte genera beneficios para México, Estados Unidos y Canadá, por lo que existe interés común en preservar la vigencia del acuerdo y fortalecer la cooperación regional.
Finalmente, Sheinbaum insistió en que los desacuerdos políticos deben mantenerse dentro de ese ámbito y no trasladarse a la relación institucional entre gobiernos, al considerar que las declaraciones partidistas no deben interferir con los temas estratégicos de la agenda bilateral.
“Son paralelos, lo otro es politiquería”, concluyó la mandataria.
