Secuelas de salud tras 25 años de la tragedia
La Chispa te habla de las secuelas de salud tras 25 años del atentado contra las Torres Gemelas. A 25 años del 11-S, el polvo, el humo y las sustancias liberadas en Ground Zero siguen relacionados con problemas respiratorios, cáncer y otras enfermedades entre sobrevivientes, socorristas y trabajadores de recuperación. El Programa de Salud del World Trade Center (WTC) actualmente atiende a casi 150 mil integrantes en Estados Unidos y sus territorios.
¿Qué pasó con la salud tras el 11-S?
El colapso de las Torres Gemelas convirtió cientos de manzanas del Bajo Manhattan en una zona cubierta por ceniza, escombros y partículas. El Programa de Salud del WTC identificó numerosos agentes químicos, físicos y biológicos, entre ellos amianto, sílice, metales, hormigón y vidrio. A esto se sumaron humo, vapores y productos de combustión de los incendios que continuaron entre los restos.
Polvo, humo y contaminación
Los incendios se prolongaron durante días y la remoción de materiales volvió a levantar partículas. El polvo alcanzó viviendas y edificios, mientras quienes trabajaban en la zona podían inhalar una mezcla de contaminantes. Entre los síntomas documentados aparecen tos, dificultad para respirar, sibilancias, opresión en el pecho y problemas nasales y sinusales.

Secuelas de salud tras 25 años siguen visibles
Las secuelas de salud tras 25 años incluyen asma, sinusitis crónica, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), trastornos respiratorios por humos y vapores y enfermedades pulmonares intersticiales. Los datos oficiales muestran que, hasta marzo de 2025, había 40,782 certificaciones por rinosinusitis crónica, 22,221 por asma, 5,611 por EPOC y 46,187 relacionadas con cáncer entre socorristas y sobrevivientes.
Las cifras entre trabajadores son contundentes
Un seguimiento de trabajadores de rescate y recuperación encontró una incidencia acumulada a nueve años de 27.6% para asma, 42.3% para sinusitis y 41.8% para alteraciones en pruebas de función pulmonar. Los investigadores también observaron problemas de salud mental y mayor incidencia entre quienes tuvieron una exposición más intensa.
Sobrevivientes también enfrentaron consecuencias
El Registro del WTC documentó que una parte importante de los sobrevivientes estuvo expuesta a la nube de polvo y posteriormente reportó problemas respiratorios. Además, las enfermedades certificadas actualmente incluyen padecimientos respiratorios, digestivos, de salud mental y distintos tipos de cáncer.
Una huella médica que permanece
Las secuelas de salud tras 25 años demuestran que el impacto del 11-S no terminó cuando desaparecieron los escombros. El seguimiento médico continúa siendo fundamental para detectar y tratar enfermedades relacionadas con aquellas exposiciones.
