¿Parques o refugios para indigentes? Alarmante crisis en Campeche
La Chispa trae un tema que ha causado molestias en los habitantes de Campeche, donde ya no saben si existen Parques o refugios para indigentes en lo que antes eran espacios públicos funcionales. Los juegos infantiles oxidados, las bancas rotas y los pasillos a oscuras reflejan un abandono profundo. Esta crisis urbana ha surgido como una consecuencia directa del descuido municipal, convirtiéndose en zonas improvisadas de supervivencia.
Habitantes de Campeche señalan que el problema ya no es solo estético, sino social, con más de 800 personas en situación de calle. La falta de mantenimiento urbano y la ausencia de políticas de rescate han permitido que estos espacios pierdan su función original, generando preocupación creciente en colonias donde antes había áreas recreativas activas.
Abandono urbano a Parques y ahora son refugios para indigentes
El deterioro de la infraestructura pública ha convertido varios puntos de la ciudad en lo que muchos describen como Parques o refugios para indigentes improvisados. La titular de Inclusión, Ana Mex Soberanis, advirtió que un parque abandonado se transforma en una zona permisiva donde la vulnerabilidad aumenta.

En Campeche, los ciudadanos observan cómo estos Parques se vuelven refugios para indigentes y se multiplican sin control, afectando la percepción de seguridad y convivencia. El problema se intensifica por la falta de iluminación, vigilancia y programas sociales que atiendan el origen del fenómeno. Además, la migración interna y el desempleo juvenil agravan la situación, haciendo que estos espacios se conviertan en puntos críticos de concentración social.
Juventud vulnerable y nuevos retos sociales
El perfil de la indigencia en Campeche ha cambiado drásticamente, con un aumento de jóvenes entre 16 y 25 años. Las causas incluyen rupturas familiares, adicciones y problemas de salud mental no atendidos. Aunque no todos los casos se vinculan directamente, algunos Parques funcionan como punto de encuentro temporal para quienes no tienen otro lugar a dónde ir. Este fenómeno evidencia la urgencia de políticas públicas integrales que recuperen espacios urbanos y ofrezcan alternativas reales de reinserción social. Sin intervención inmediata, la problemática podría extenderse a más colonias y zonas céntricas de la ciudad.
