Detienen a 22 personas por desaparición de cuatro turistas en Sinaloa
El Gabinete de Seguridad informó este lunes la detención de 22 personas relacionadas con la desaparición de cuatro turistas originarios del Estado de México, ocurrida la noche del 3 de febrero en Mazatlán, Sinaloa. De acuerdo con las autoridades, nueve de los arrestados habrían participado de manera directa en los hechos.
Además, se realizaron siete cateos en inmuebles vinculados con una célula delictiva que operaba en la región. Hasta ahora, no se ha confirmado el paradero de las víctimas desaparecidas, mientras que las investigaciones continúan para localizar a los responsables y esclarecer el caso.
Así ocurrió la desaparición de turistas en Mazatlán
La noche de los hechos desaparecieron seis turistas en la zona de Cerritos, al norte del puerto de Mazatlán: cuatro hombres, una mujer y una menor de edad. Horas más tarde, la mujer y la niña fueron localizadas con vida en la comunidad de El Habal, situada a unos 10 kilómetros del lugar donde se perdió contacto con el grupo.
En el sitio, las autoridades encontraron el teléfono celular de uno de los desaparecidos y una cuatrimoto tipo Razer que los visitantes habían rentado para desplazarse por la ciudad.
Armas, droga y equipo táctico asegurados
Como parte de los operativos, las fuerzas de seguridad decomisaron 20 armas de fuego, entre ellas un fusil Barrett de alto poder. También aseguraron más de tres mil dosis de droga, vehículos, dinero en efectivo y diverso equipo táctico.
El Gabinete de Seguridad detalló que entre los detenidos se encuentra Jesús Valentín “N”, señalado como la persona que habría proporcionado información sobre las víctimas y la ruta que seguían para facilitar su interceptación por integrantes de un grupo criminal. Durante su captura, le fueron aseguradas dosis de droga y un arma corta.
Mazatlán vivió días de tensión previo al carnaval
La desaparición de los turistas generó preocupación en Mazatlán a pocos días del inicio del carnaval, una de las celebraciones más importantes del puerto y que cada año atrae a miles de visitantes.
El caso ocurrió en medio de un contexto de violencia en Sinaloa, derivado de la confrontación entre grupos del crimen organizado tras la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a autoridades de Estados Unidos por parte de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en julio de 2024.
Ante el incremento de la inseguridad, el Gobierno federal desplegó en febrero alrededor de mil 600 militares en distintos puntos del estado, principalmente en Culiacán y Mazatlán. También se implementó un operativo especial con cerca de tres mil elementos de distintas corporaciones para reforzar la vigilancia durante las festividades del carnaval.
Otros hechos violentos agravaron la crisis
El secuestro de los turistas no fue un hecho aislado. Días antes se reportó la desaparición de al menos 10 mineros en el municipio de Concordia, al sur de Sinaloa, además de ataques armados contra dos diputados de Movimiento Ciudadano en Culiacán.
La situación de violencia en el estado se ha intensificado en las últimas semanas. Incluso, autoridades estadounidenses acusaron recientemente a 10 funcionarios sinaloenses —entre ellos el gobernador Rubén Rocha Moya— de presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos.
El Gobierno federal rechazó los señalamientos y afirmó que se trata de acusaciones sin pruebas contundentes. Sin embargo, dos exfuncionarios mencionados en la investigación ya se entregaron ante autoridades de Estados Unidos: Enrique Díaz, exsecretario de Finanzas, y Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública.
