Gobierno apuesta por contenido nacional: acero mexicano será eje en obra pública y energía
La presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha una estrategia de política industrial que busca reconfigurar las compras del Estado: privilegiar el uso de acero producido en México en proyectos de infraestructura, energía y vivienda. El acuerdo, firmado con participación del sector privado, forma parte del llamado “Plan México” y apunta a fortalecer la autosuficiencia productiva y reducir la dependencia de insumos importados.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el convenio establece un criterio claro: el acero utilizado en obras federales deberá ser de origen nacional o provenir de cadenas de valor instaladas en el país. Con ello, el gobierno pretende dinamizar la industria siderúrgica, estimular la inversión interna y consolidar un mercado doméstico más robusto.
El diseño del acuerdo involucra a varias dependencias clave. La Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, fungirá como articuladora del proyecto, mientras que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, a cargo de Jesús Antonio Esteva Medina, será responsable de asegurar que las obras públicas federales cumplan con el uso de acero nacional.
En paralelo, la Secretaría de Hacienda, dirigida por Edgar Amador, participará en la supervisión financiera del esquema, en tanto que empresas productivas del Estado como Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad deberán incorporar estos insumos en sus proyectos estratégicos.
Uno de los elementos centrales del acuerdo es su mecanismo de vigilancia. La Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, encabezada por Raquel Buenrostro, será la encargada de verificar que las compras públicas cumplan con el criterio de contenido nacional, evitando simulaciones y garantizando la transparencia en la aplicación del convenio.
Gobierno apuesta por contenido nacional: acero mexicano será eje en obra pública y energía
La política también abarca sectores sociales y de infraestructura básica. Instituciones como la Secretaría de Educación Pública, el Infonavit y la Comisión Nacional del Agua deberán integrar acero nacional en proyectos de escuelas, vivienda y obras hidráulicas, respectivamente. Asimismo, el sistema ferroviario nacional se suma a esta directriz como parte de la expansión de la infraestructura de transporte.
El sector privado, representado por organismos como la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, respaldó la iniciativa, al considerarla una oportunidad para fortalecer la cadena productiva, generar empleos y elevar la competitividad de la industria nacional.
Más allá del discurso político, el acuerdo plantea un cambio estructural en la forma en que el Estado utiliza su poder de compra: convertirlo en palanca de desarrollo industrial. El reto, coinciden especialistas, estará en garantizar su cumplimiento efectivo, evitar distorsiones en costos y asegurar que la industria nacional tenga la capacidad suficiente para responder a la demanda que implicará esta nueva política.
