A un año de su muerte, recuerdan el legado crítico y social del papa Francisco
En el marco del primer aniversario luctuoso del papa Francisco, su figura fue recordada por los mensajes contundentes que dirigió a lo largo de su pontificado contra la desigualdad, la violencia y la migración forzada. Durante una misa organizada por la Arquidiócesis Primada de México, se destacó también su advertencia sobre el riesgo de normalizar el “descarte de vidas humanas”.
La ceremonia se llevó a cabo en la parroquia de la Sagrada Familia, espacio significativo para la comunidad jesuita donde reposan los restos del padre Miguel Agustín Pro. Así lo recordó el cardenal Carlos Aguiar Retes al inicio de la celebración.
Crítica a la desigualdad económica
El sacerdote jesuita David Fernández, a través de un texto leído durante la misa y difundido en el blog Buena Prensa, subrayó la postura del pontífice frente a un modelo económico que concentra la riqueza en pocas manos mientras amplía la pobreza en grandes sectores de la población.
En el documento se retoma la denuncia de Francisco sobre “una economía que mata” y una cultura que convierte a los más vulnerables en desechables. Su mensaje —se destacó— incomodaba precisamente porque no buscaba ser complaciente, sino señalar las contradicciones entre fe y justicia social.

Un llamado a transformar la Iglesia
El legado del papa también fue interpretado como una invitación a renovar las estructuras eclesiales. Según el texto, su pontificado impulsó la sinodalidad, promoviendo la escucha y el discernimiento colectivo, en contraste con modelos jerárquicos rígidos y prácticas autoritarias dentro de la Iglesia.
Postura firme ante abusos
Otro de los aspectos recordados fue su posición frente a los abusos sexuales y de poder. Francisco insistía en que no puede existir testimonio cristiano auténtico sin verdad, justicia y reparación. Más allá de la indignación pública o las disculpas, señalaba la necesidad de transformar las condiciones que permiten estos hechos, como el silencio, la impunidad y el clericalismo.
Papa Francisco: Un legado que interpela al presente
Finalmente, Fernández sostuvo que la mejor manera de honrar la memoria del pontífice es asumir con seriedad su mensaje. Esto implica, dijo, vivir una fe comprometida con la dignidad humana y capaz de resistir una cultura que tiende a excluir y descartar a los más vulnerables.
