Centro Histórico de Campeche bajo resguardo: patrimonio vs accesibilidad
La Chispa te cuenta que el Centro Histórico de Campeche bajo resguardo enfrenta una problemática que ha generado debate entre habitantes y visitantes. Este sitio, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, mantiene estrictas normas de conservación que impiden modificar elementos como banquetas, incluso para instalar rampas de acceso universal. Esta situación no solo refleja la importancia histórica del lugar, sino también el reto de equilibrar tradición y modernidad.
Restricciones del INAH y conservación histórica
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) vigila constantemente el primer cuadro de la ciudad. Las leyes federales prohíben alterar banquetas, ya que forman parte del valor arquitectónico original. En el Centro Histórico de Campeche bajo resguardo, cualquier cambio en niveles o materiales podría afectar la autenticidad del entorno colonial, considerado un atractivo turístico clave en el sureste mexicano.
Desafíos urbanos y limitaciones estructurales
Las calles estrechas y banquetas angostas responden a un diseño del siglo XVIII. Esto complica la instalación de infraestructura moderna. En el Centro Histórico de Campeche bajo resguardo, adaptar rampas implicaría invadir vialidades o dañar cimientos históricos, algo inviable para ingenieros y autoridades.

Alternativas y soluciones en análisis
Las autoridades han explorado opciones como rampas móviles o calles niveladas. Sin embargo, los costos elevados y problemas de drenaje dificultan su implementación. Además, mantener la estética con materiales originales como cantera limita el uso de concreto moderno.
Impacto social y presión ciudadana
Colectivos de personas con discapacidad han manifestado su inconformidad. Argumentan que la conservación no debe superar el derecho a la movilidad. Aun así, el marco legal vigente mantiene al centro en una especie de “cápsula histórica”.
Futuro del patrimonio y movilidad
El futuro dependerá de nuevas políticas que integren accesibilidad sin dañar el patrimonio. Mientras tanto, el equilibrio entre turismo, historia y calidad de vida sigue siendo un desafío en Campeche.
