Sheinbaum busca reposicionar a México en el bloque progresista global durante gira en Europa
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emprenderá este fin de semana una gira estratégica a Europa que marca su primera participación en foros internacionales de alto nivel fuera del continente americano, con el objetivo de fortalecer la presencia del país dentro del bloque progresista global y reposicionar su política exterior en temas clave como la paz, la soberanía y la cooperación tecnológica.
En el centro de su agenda destaca el encuentro bilateral con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez , en el marco de la cumbre progresista que se celebrará en Barcelona. La reunión, aunque breve, se perfila como un punto de inflexión en la relación México-España, tras años de tensiones diplomáticas.
México se inserta en agenda progresista internacional
La mandataria participará en la IV Reunión en Defensa de la Democracia y en el acto “Global Progressive Mobilisation”, organizado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), donde coincidirá con líderes de América Latina como Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro y Yamandú Orsi.
Más allá de la reunión bilateral con Sánchez, Sheinbaum sostendrá encuentros con estos mandatarios para reforzar alianzas regionales y explorar coincidencias en temas como transición energética, desarrollo social y gobernanza democrática.
Desde Palacio Nacional, la presidenta dejó claro que su participación no responde a una lógica de confrontación internacional. “No es una reunión anti Trump, es un espacio por la paz en el mundo”, subrayó, en referencia indirecta al expresidente estadounidense Donald Trump.
Tecnología y cooperación: otro eje de la visita
La gira también tiene un componente estratégico en materia de innovación. Sheinbaum visitará la supercomputadora de Barcelona como parte del seguimiento al convenio de colaboración tecnológica que permitirá el desarrollo de “Coatlicue”, el proyecto de supercómputo que México busca consolidar en los próximos años.
Este acercamiento apunta a fortalecer capacidades científicas nacionales y posicionar al país como actor relevante en el desarrollo de tecnologías avanzadas.
De la tensión al acercamiento diplomático
El encuentro con Sánchez ocurre en un contexto de paulatina recomposición de las relaciones bilaterales, marcadas por desacuerdos desde 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó a la Corona española disculpas por los abusos cometidos durante la Conquista.
La negativa inicial del gobierno español, encabezado por Sánchez, derivó en un distanciamiento que se prolongó incluso durante actos conmemorativos históricos. Posteriormente, la decisión de Sheinbaum de no invitar al rey Felipe VI a su toma de posesión mantuvo la relación en un tono frío.
Sin embargo, señales recientes han abierto la puerta a la reconciliación. En 2025, el canciller español José Manuel Albares reconoció el “dolor e injusticia” hacia los pueblos originarios, mientras que el propio Felipe VI admitió que hubo abusos durante la Conquista, declaraciones que fueron bien recibidas por el gobierno mexicano.
Un giro en la política exterior mexicana
La visita de Sheinbaum a Barcelona no solo tiene un carácter diplomático, sino que representa un intento por redefinir el papel de México en el escenario internacional, priorizando el multilateralismo, el diálogo político y la cooperación tecnológica.
El viaje, que se realizará en vuelo comercial y con una agenda concentrada en el fin de semana, busca enviar una señal clara: México quiere ser un actor activo en la construcción de consensos globales, particularmente dentro del eje progresista, sin abandonar su tradicional postura de no intervención.
Con este movimiento, el gobierno mexicano abre una nueva etapa en su relación con Europa y, en particular, con España, apostando por la distensión y la colaboración en un contexto internacional cada vez más polarizado.
