Derrame en el Golfo de México: autoridades atribuyen origen múltiple y refuerzan contención ante aumento de emanaciones naturales
La Secretaría de Marina (Semar) informó que el reciente episodio de contaminación por hidrocarburos en el Golfo de México no responde a una sola causa, sino a la convergencia de al menos tres fuentes distintas, lo que ha complicado las labores de identificación de responsables y mitigación del impacto ambiental en las costas del sureste del país.
Durante una conferencia, el titular de la Semar, Raymundo Pedro Morales, detalló que el fenómeno tiene tres orígenes principales: el vertimiento ilegal de un buque en el fondeadero de Coatzacoalcos, Veracruz; emanaciones naturales de chapopoteras cercanas a esa zona; y una actividad más intensa de filtraciones naturales en la región de Cantarell, en la Sonda de Campeche.
Investigación abierta sobre vertimiento ilegal
En el caso del derrame vinculado a embarcaciones, Morales explicó que imágenes satelitales detectaron una mancha de combustible en el área de fondeo de Coatzacoalcos, sin que hasta ahora se haya podido identificar al responsable.
Las autoridades tienen ubicados 13 buques que se encontraban en la zona al momento del incidente; de ellos, cuatro permanecen en aguas nacionales bajo observación, mientras que para el resto —que opera en aguas internacionales— se ha solicitado cooperación para su inspección.
Chapopoteras: principal fuente activa
El componente más significativo del derrame, según la Semar, proviene de fuentes naturales. En particular, las chapopoteras ubicadas a 60 millas de Ciudad del Carmen, en la zona del complejo petrolero de Cantarell, presentan un incremento en su actividad.
Aunque estas emanaciones son un fenómeno permanente, en el último mes se ha detectado un flujo mayor de hidrocarburo, lo que ha contribuido de manera considerable a la contaminación observada en el litoral.
Contención y vigilancia en coordinación con Pemex
Ante este escenario, la Semar, en conjunto con Pemex, desplegó barreras marinas para contener el hidrocarburo en altamar y evitar que continúe llegando a las playas.
Asimismo, se realizan inspecciones con drones submarinos y equipos de buzos especializados para descartar posibles fallas estructurales en plataformas petroleras de la región.
Impacto costero y avance en limpieza
Las corrientes marinas y los vientos han sido factores determinantes en la dispersión del contaminante, que ha alcanzado costas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas.
Hasta ahora, las autoridades reportan la recolección de 430 toneladas de hidrocarburo y la limpieza de 223 kilómetros de litoral.
Playas turísticas, sin afectaciones críticas
De cara al periodo vacacional de Semana Santa, el titular de la Semar aseguró que las playas con mayor afluencia turística se encuentran en condiciones óptimas, por lo que la población puede acudir con confianza.
No obstante, especialistas advierten que el monitoreo deberá mantenerse constante, dado que la persistencia de fuentes naturales y la falta de identificación del buque responsable mantienen abierto el riesgo de nuevos episodios de contaminación.
