Golpe a la estructura financiera y operativa del crimen organizado: detienen a dos operadores clave en Nayarit y Jalisco
En una ofensiva coordinada que apunta a debilitar tanto la operación territorial como las finanzas del crimen organizado, autoridades federales detuvieron en Nayarit y Jalisco a dos operadores estratégicos de una organización delictiva con alcance nacional e internacional, vinculada al tráfico de drogas hacia Estados Unidos y a múltiples actividades ilícitas de alto impacto.
Durante la presentación de resultados del Gabinete de Seguridad, encabezada por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se destacó que estas acciones forman parte de la Estrategia Nacional de Seguridad instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum, así como de los mecanismos de cooperación vigentes con el gobierno estadounidense.
Desarticulación de mandos clave
El primer operativo, ejecutado en Nayarit por elementos de la Secretaría de Marina, culminó con la captura de Audias “N”, alias “El Jardinero”, identificado como uno de los principales operadores históricos de la organización criminal y cercano a Rubén Oseguera Cervantes.
De acuerdo con las autoridades, “El Jardinero” consolidó durante más de 20 años una red criminal con capacidad para coordinar la producción y trasiego de drogas, operar laboratorios clandestinos de metanfetamina, gestionar rutas aéreas ilegales y supervisar la logística de envíos hacia el extranjero.
Su detención fue resultado de 19 meses de seguimiento e inteligencia, según detalló el secretario de Marina, Pedro Raymundo Morales Ángeles. El operativo se desarrolló en las inmediaciones de Santa María del Oro, donde el objetivo intentó evadir a las fuerzas federales ocultándose en una tubería, sin éxito. La captura se realizó sin enfrentamientos ni víctimas.
Golpe a las finanzas ilícitas
En una acción paralela, y como parte del seguimiento a la misma estructura criminal, fuerzas federales detuvieron en Zapopan, Jalisco, a César “N”, alias “Güero Conta”, considerado el principal operador financiero de Audias “N”.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, explicó que este individuo coordinaba esquemas de lavado de dinero y administración de recursos ilícitos, los cuales eran utilizados para adquirir armamento, aeronaves, propiedades y sostener la operación criminal.
Durante su captura se aseguraron droga, armas, dinero en efectivo y equipos de comunicación, lo que refuerza la hipótesis de su papel central en la estructura financiera del grupo.
Amplio catálogo delictivo
Las autoridades subrayaron que esta organización no solo se dedicaba al tráfico internacional de drogas, sino que diversificaba sus ingresos mediante delitos como narcomenudeo, robo y comercialización ilegal de hidrocarburos, secuestro, homicidio, tráfico de armas, despojo de propiedades y extorsión, este último considerado prioritario para el gobierno federal.
Contención y despliegue preventivo
Tras la detención de “El Jardinero”, se registraron episodios de violencia en Nayarit, lo que derivó en un reforzamiento inmediato de la seguridad.
En Jalisco, de manera preventiva, se desplegaron cerca de cuatro mil elementos de fuerzas federales, estatales y municipales en puntos estratégicos, incluyendo carreteras, centros penitenciarios y la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El operativo contó con la participación coordinada de la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República y la SSPC, además del respaldo de los gobiernos estatales encabezados por Miguel Ángel Navarro Quintero y Pablo Lemus Navarro.
Impacto estratégico
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, estas detenciones representan un golpe significativo no solo por la captura de operadores clave, sino por la afectación directa a la capacidad logística y financiera de la organización, considerada una de las más influyentes en el país.
Las autoridades federales reiteraron que continuarán las acciones coordinadas para desarticular redes criminales, reducir su capacidad operativa y avanzar en la construcción de condiciones de seguridad en las regiones más afectadas por la violencia.
