Trenes federales recuperan rutas y aceleran obras estratégicas
La red ferroviaria conectará diez estados, movilizará 220 mil pasajeros diarios y reducirá tiempos de traslado, emisiones y saturación carretera
El Gobierno de México avanza en la recuperación de la infraestructura ferroviaria para pasajeros con una red que busca volver a conectar regiones del centro y norte del país, con proyectos que actualmente alcanzan distintos niveles de construcción y que, en conjunto, sumarán cerca de mil 600 kilómetros.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, Andrés Lajous, director general de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, informó que los principales proyectos ferroviarios presentan avances diferenciados, mientras se prepara la ampliación de la red hacia nuevas regiones.
La estrategia pretende recuperar conexiones ferroviarias que se perdieron tras la privatización de los ferrocarriles durante la década de los noventa. Una vez desarrollada, la red permitirá integrar localidades de 10 estados y atender a una población cercana a 41 millones de personas.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, alrededor de 220 mil pasajeros utilizarán diariamente los nuevos servicios ferroviarios, lo que también busca disminuir la saturación de carreteras y accesos metropolitanos.
Lajous explicó que los trenes de pasajeros contarán con vías exclusivas, independientes de las utilizadas para transporte de carga, aunque se aprovecharán derechos de vía existentes. Las unidades tendrán velocidades de diseño de entre 160 y 200 kilómetros por hora.
Además del impacto en movilidad, la expansión ferroviaria tendría un efecto ambiental. Las autoridades calculan una reducción aproximada de 360 mil toneladas de dióxido de carbono al año, debido a que el tren ofrecerá una alternativa al automóvil particular, autobuses y algunos viajes aéreos.
AIFA-Pachuca y Querétaro-Irapuato avanzan
Entre las obras en ejecución se encuentran los tramos AIFA-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo, que representan 787 kilómetros.
A ellos se sumarán otros 810 kilómetros correspondientes a Irapuato-Guadalajara y Querétaro-San Luis Potosí-Saltillo, con lo que la administración federal pretende consolidar una red cercana a los mil 600 kilómetros.
Uno de los proyectos que presenta mayor avance es Querétaro-Irapuato, de 108 kilómetros, con una inversión de 47 mil millones de pesos y un avance físico de 22.26 por ciento.
La ruta contempla cinco estaciones: Paseo El Grande, Celaya, Cortázar, Salamanca e Irapuato. Se estima que movilice aproximadamente 33 mil pasajeros diariamente y permita reducir a la mitad los tiempos de traslado entre ciudades del Bajío, con recorridos de alrededor de 30 minutos.
La conexión posteriormente permitirá extender la red hacia Querétaro, León y Guadalajara.
En el norte, el proyecto Saltillo-Nuevo Laredo contempla 396 kilómetros, una inversión estimada de 140 mil millones de pesos y un avance cercano a 10 por ciento.
La ruta tendrá 13 estaciones y conectará las zonas metropolitanas de Saltillo y Monterrey con Nuevo Laredo. Entre los beneficios previstos se encuentra la reducción de tiempos en algunos recorridos: el trayecto entre Derramadero y Ramos Arizpe, por ejemplo, pasaría de unos 45 minutos a aproximadamente 15.
La obra también incluye cerca de 40 kilómetros de viaductos, principalmente en la zona central de Monterrey.
Ya operan dos servicios ferroviarios
Mientras las nuevas rutas permanecen en construcción, el Gobierno federal reportó resultados de los servicios que ya se encuentran en funcionamiento.
El Tren Interurbano México-Toluca incorporó desde febrero las estaciones Vasco de Quiroga y Observatorio. Con ello, alrededor de 51 mil personas utilizan diariamente el sistema y el tiempo de traslado se redujo de aproximadamente dos horas a 45 minutos.
Entre febrero y agosto de 2026, el tren movilizó 26.2 millones de pasajeros. Durante jornadas de alta demanda, particularmente asociadas con partidos, llegó a registrar hasta 70 mil usuarios en un solo día.
En tanto, el servicio Buenavista-AIFA comenzó operaciones a finales de abril. Tiene seis estaciones distribuidas en 22 kilómetros y actualmente transporta alrededor de 35 mil pasajeros diarios.
El tiempo de traslado disminuyó de aproximadamente una hora y media a cerca de 50 minutos. Desde su inauguración, el servicio acumula 4.1 millones de usuarios.
Trenes eléctricos y diésel-eléctricos
La modernización ferroviaria contempla distintas tecnologías dependiendo de las características de cada ruta.
Para Ciudad de México-AIFA-Pachuca se fabricarán 15 trenes eléctricos, cada uno con capacidad para 893 pasajeros. El primer vagón del primer convoy arribó a Manzanillo el 15 de septiembre y, a partir del tercer tren, una parte importante de la fabricación se realizará en la Ciudad de México.
El resto de las rutas utilizará trenes diésel-eléctricos equipados con sistemas modernos de control ferroviario.
Para los servicios del norte se contemplan 47 trenes, cuyo primer convoy está previsto para junio de 2027. Las unidades serán fabricadas por Alstom en Ciudad Sahagún.
Habrá dos configuraciones: trenes de corto itinerario, con capacidad para 632 pasajeros y destinados principalmente a recorridos metropolitanos, y unidades de largo itinerario, con capacidad para 271 pasajeros, destinadas a conexiones entre zonas metropolitanas.
Licitaciones buscan completar la red
Lajous señaló que durante este año concluirán las licitaciones necesarias para alcanzar la meta de mil 600 kilómetros de infraestructura ferroviaria.
Entre los procesos pendientes se encuentran los correspondientes a Querétaro-San Luis Potosí y San Luis Potosí-Saltillo, además de sistemas de señalización y control ferroviario y la adquisición de 52 trenes adicionales para las rutas Querétaro-Saltillo e Irapuato-Guadalajara.
La ejecución de las obras requiere coordinación entre distintas dependencias federales, entre ellas la Secretaría de la Defensa Nacional, Conagua, INAH y Semarnat.
El objetivo planteado por el Gobierno federal es que la expansión ferroviaria no sólo incremente la oferta de transporte, sino que articule zonas metropolitanas, facilite los desplazamientos cotidianos y recupere conexiones ferroviarias que dejaron de operar durante las últimas décadas.
