Sheinbaum confronta al PAN por modelo de seguridad y política exterior; acusa visiones opuestas de nación
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo delineó un contraste frontal entre su gobierno y la oposición, al sostener que existen “dos proyectos de país” en disputa: uno basado en la soberanía y la cooperación internacional sin subordinación, y otro —atribuyó— alineado con prácticas del pasado en materia de seguridad y relación con Estados Unidos.
Durante su posicionamiento, la mandataria vinculó al Partido Acción Nacional (PAN) con una estrategia similar a la aplicada en el sexenio de Felipe Calderón , caracterizada por la “guerra contra el narcotráfico” y la participación de agencias estadounidenses en operativos dentro del país. Según Sheinbaum, esa visión contrasta con la política actual de su administración, que prioriza el respeto a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional.
La presidenta también respondió a críticas de la oposición sobre un supuesto distanciamiento con Estados Unidos. Aseguró que su gobierno mantiene comunicación directa con el presidente estadounidense Donald Trump —a quien ha reiterado los principios del entendimiento bilateral—, entre ellos el respeto a la soberanía, la responsabilidad compartida y la cooperación sin subordinación.
En ese contexto, Sheinbaum rechazó señalamientos de presunta falta de colaboración internacional en materia de seguridad e incluso acusaciones de vínculos con el crimen organizado, al afirmar que “la única colusión comprobada” corresponde a casos del pasado ligados a exfuncionarios de gobiernos anteriores.
Caso Chihuahua y debate sobre legalidad
Uno de los puntos centrales del mensaje presidencial fue el señalamiento sobre presuntas acciones del gobierno estatal de Chihuahua, encabezado por , al permitir la participación de agencias extranjeras sin autorización federal. Sheinbaum sostuvo que cualquier esquema de colaboración debe apegarse estrictamente al marco legal vigente.
“La cooperación con estados existe, pero siempre dentro de la ley”, enfatizó, al tiempo que cuestionó a legisladores del PAN sobre su postura frente a una posible violación a la Ley de Seguridad Nacional.
El tema ha reavivado el debate sobre los límites de la cooperación internacional en materia de seguridad, particularmente en regiones fronterizas donde la coordinación con Estados Unidos ha sido históricamente intensa.
Choque político e interpretación histórica
En su discurso, la presidenta también recurrió a referencias históricas para ubicar ideológicamente a la oposición, al señalar que el conservadurismo en México ha respaldado, en distintos momentos, la intervención extranjera y modelos económicos favorables a intereses externos.
Estas declaraciones elevan el tono del debate político rumbo a las próximas discusiones legislativas y electorales, en un contexto donde la seguridad pública, la relación bilateral con Estados Unidos y el respeto a la soberanía se mantienen como ejes centrales de la agenda nacional.
Dos visiones en disputa
El posicionamiento de Sheinbaum sintetiza un conflicto político más amplio: por un lado, un modelo que apuesta por la coordinación internacional bajo reglas nacionales; por otro, una estrategia que —según la narrativa oficial— estaría abierta a una mayor injerencia extranjera en temas de seguridad.
Mientras tanto, la controversia por el caso Chihuahua podría convertirse en un punto de inflexión para definir los alcances legales y políticos de la cooperación binacional, así como el papel de los gobiernos estatales frente a la Federación en materia de seguridad.
