Sheinbaum apuesta megainversión hospitalaria contra rezago histórico
Gobierno federal proyecta construir 9 mil 139 camas hospitalarias nuevas y ampliar infraestructura médica en las 32 entidades del país.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un ambicioso plan nacional de infraestructura hospitalaria con una inversión estimada de 181 mil millones de pesos, con el que busca revertir décadas de rezago en el sistema público de salud mediante la construcción, ampliación y modernización de hospitales en todo el país.
Durante la presentación del Plan de Infraestructura Hospitalaria, el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, aseguró que la meta del actual sexenio es incorporar 9 mil 139 nuevas camas hospitalarias, una cifra que prácticamente iguala la capacidad construida durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto juntos.
El funcionario destacó que la estrategia representa una aceleración sin precedentes en la expansión hospitalaria pública y afirmó que el ritmo de construcción será el doble del registrado entre 2006 y 2018. Según explicó, el objetivo central es fortalecer la cobertura médica, particularmente en estados históricamente marginados y con menor infraestructura sanitaria.
Las cifras expuestas por el gobierno federal buscan contrastar los resultados de los llamados gobiernos neoliberales con los alcanzados por la Cuarta Transformación en materia de salud pública. De acuerdo con Clark, en el sexenio de Calderón se edificaron 5 mil 308 camas hospitalarias, mientras que durante la administración de Peña Nieto se construyeron 3 mil 906.
En contraste, durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador se levantaron 7 mil 404 camas y, con la proyección actual de Sheinbaum, el bloque gobernante alcanzaría más de 16 mil 500 camas nuevas en 12 años, lo que representa un crecimiento cercano al 80 por ciento respecto a los dos sexenios previos.
El programa contempla alrededor de 150 proyectos hospitalarios distribuidos en las 32 entidades federativas. De las nuevas camas proyectadas, 6 mil 364 corresponderán a la construcción de 50 hospitales completamente nuevos; mil una camas surgirán de ampliaciones mayores en 47 hospitales; y mil 774 adicionales provendrán de la sustitución y modernización de 55 hospitales antiguos, varios de ellos con más de cien años de antigüedad.
El gobierno federal señaló que uno de los ejes prioritarios será reducir las desigualdades regionales en el acceso a servicios médicos. En ese contexto, entidades como Chiapas y Oaxaca concentrarán parte importante de la inversión. En Chiapas se desarrollarán 14 proyectos hospitalarios con más de 500 camas, mientras que Oaxaca tendrá 12 obras que sumarán más de 750 camas nuevas.
La estrategia involucra a todas las instituciones públicas del sector salud, entre ellas el Instituto Mexicano del Seguro Social, el IMSS-Bienestar, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, los servicios estatales de salud y hospitales de Pemex.
No obstante, el gobierno federal colocó al IMSS-Bienestar como el eje principal del nuevo modelo nacional de atención médica gratuita, al considerarlo la pieza clave para ampliar la cobertura en las regiones con mayores carencias.
Clark informó además que 29 hospitales ya fueron concluidos y puestos en operación desde el inicio de la administración de Sheinbaum, entre ellos siete del IMSS, 18 del IMSS-Bienestar y cuatro del ISSSTE, lo que permitió incorporar mil 320 nuevas camas al sistema nacional de salud.
El subsecretario también retomó la narrativa oficial sobre el deterioro del sistema sanitario durante el periodo neoliberal. Como ejemplo, señaló que el IMSS construyó cerca de 29 mil 500 camas entre 1943 y 1982, pero apenas incrementó alrededor de 4 mil 300 camas entre 1983 y 2018, pese al crecimiento de la población.
Con este proyecto, el gobierno de Sheinbaum busca posicionar la expansión hospitalaria como una de las principales apuestas sociales, presupuestales y políticas del sexenio, apostando a que la infraestructura médica se convierta en uno de los indicadores centrales de la continuidad de la Cuarta Transformación.
