¿Qué aliados tiene Venezuela? Escalada con Estados Unidos
La Chispa trae noticias del mundo y abre el análisis que muchos buscan entender: ¿Qué aliados tiene Venezuela? En medio del choque político entre Nicolás Maduro y Donald Trump, la pregunta se volvió viral. Guardaespaldas cubanos, radares chinos, lanchas iraníes y misiles rusos forman parte de una red que durante años sostuvo al régimen venezolano.
Los pilares internacionales que respaldan a Maduro
A lo largo del tiempo, el gobierno venezolano ha invertido miles de millones en armas y servicios de seguridad provenientes de adversarios de Estados Unidos. Estas alianzas, aunque cuestionadas, han sido esenciales para su supervivencia política.
Tensiones con Estados Unidos y el movimiento militar en el Caribe
Con 15.000 soldados desplegados, Trump catalogó a Maduro como líder ilegítimo y jefe de una organización criminal, dejando claro que “hay que ocuparse de Venezuela”. Aunque ha fluctuado entre amenazas y diplomacia, el impacto geopolítico es innegable.

¿Qué aliados tiene Venezuela? en contexto estratégico
Pese a los anuncios, pocos en Washington o Caracas creen que Venezuela pueda resistir un ataque de Estados Unidos. ¿Qué aliados tiene Venezuela? vuelve a ser clave aquí, pues ninguno de sus socios tiene capacidad o voluntad para intervenir de forma decisiva. Este punto marca una diferencia fundamental frente a conflictos previos en la región.
Las alianzas económicas que sostuvieron al chavismo
Las relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba, aunque motivadas por intereses económicos más que ideológicos, fueron durante años el oxígeno del chavismo.

China, Rusia e Irán: socios económicos debilitados
Préstamos chinos, comercio petrolero ruso e ingenieros iraníes evitaron el colapso total del país. Sin embargo, la caída del PIB venezolano y sus arcas vacías redujeron su atractivo como socio.
El desgaste de los aliados y el aislamiento final
Crisis internas en La Habana, Moscú y Teherán reducen su capacidad de apoyo. Expertos incluso afirman que Moscú se mantiene al margen, enviando señales simbólicas más que ayuda real. El mensaje subyacente: Venezuela enfrenta sola su crisis más crítica.
