Puebla apuesta por tecnología para transformar su desarrollo
La entidad articula electromovilidad, formación especializada, electrónica y manufactura avanzada para fortalecer talento, infraestructura y capacidades productivas locales
PUEBLA, Pue.— Puebla busca dejar atrás su perfil exclusivamente manufacturero para avanzar hacia un modelo de desarrollo sustentado en tecnología, ingeniería y generación de valor agregado, mediante una estrategia que articula proyectos de electromovilidad, fabricación de componentes electrónicos y formación de especialistas.
El gobernador Alejandro Armenta Mier señaló que la coordinación entre Olinia, Kutsari, Yankuilotl y la Universidad Rosario Castellanos forma parte de una ruta respaldada por el Gobierno de México para ampliar las capacidades científicas y tecnológicas de la entidad.
Más allá de la llegada de nuevos proyectos, la estrategia plantea construir infraestructura y capital humano que permitan a Puebla participar en etapas de mayor especialización dentro de las cadenas productivas.
Del ensamble a la generación de tecnología
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), Miryam Aquino Mena, explicó que uno de los objetivos centrales es transitar de una tradición manufacturera hacia un ecosistema en el que el diseño, la ingeniería y la innovación tengan un mayor peso.
En este proceso, Yankuilotl representa uno de los componentes relacionados con la industria electrónica. Actualmente cuenta con capacidad para ensamblar hasta 200 mil tarjetas PCB por hora, mientras que el gobierno estatal contempla recursos para 2027 destinados a establecer la primera fábrica estatal de este tipo de componentes.
La apuesta implica desarrollar capacidades propias para producir tecnología y reducir la dependencia de proveedores externos, al mismo tiempo que se generan oportunidades para profesionales especializados.
Olinia abre ruta hacia la electromovilidad
Otro de los proyectos centrales es Olinia, estrategia nacional de electromovilidad en la que Puebla participa mediante el Centro de Diseño y Prototipado instalado en el Instituto Tecnológico de Puebla (ITP).
El centro ya trabaja en el desarrollo de capacidades nacionales de ingeniería y validación de vehículos eléctricos. De acuerdo con la información presentada por el gobierno estatal, en sus trabajos participó un grupo de más de 80 especialistas del Tecnológico Nacional de México, la UNAM y el IPN, quienes intervinieron en el desarrollo del primer vehículo de Olinia.
El siguiente paso contempla ampliar la infraestructura especializada con la estructuración del Centro de Especialización de Recursos Humanos de Alto Nivel (CERHAN II), con el propósito de fortalecer la formación de personal especializado.
La estrategia también considera una infraestructura industrial específica para la electromovilidad.
En San José Chiapa se proyecta la fábrica de baterías de Olinia, en un terreno de 27 mil 300 metros cuadrados, que incluirá una nave industrial de 2 mil 500 metros cuadrados. Los recursos federales permitirán habilitar una línea de producción destinada a complementar las capacidades desarrolladas en materia de diseño y prototipado.
Tecnología con formación universitaria
El componente educativo busca acompañar estas inversiones y evitar que el crecimiento tecnológico se limite a infraestructura.
La Universidad Rosario Castellanos inició actividades el 31 de agosto y su primera generación está conformada por 329 estudiantes. De ellos, 281 cursan la licenciatura en Medicina Familiar y Comunitaria y 48 la de Enfermería Familiar y Comunitaria.
Para el gobierno estatal, la incorporación de esta institución amplía la oferta de educación superior y contribuye a vincular la preparación profesional con las necesidades de desarrollo de la entidad.
Primeros proyectos con impacto productivo
Como parte de las acciones vinculadas con la electromovilidad, el Gobierno de Puebla entregó tres prototipos de triciclos eléctricos para paquetería al Servicio Postal Mexicano. Las unidades cuentan con tecnología de identificación mediante chip.
El proyecto se incorpora así a una estrategia más amplia que pretende conectar investigación, formación académica, diseño, producción y aplicaciones concretas.
La administración estatal sostiene que esta articulación puede generar condiciones para retener talento especializado y ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones.
Con Olinia, Kutsari, Yankuilotl y la Universidad Rosario Castellanos, Puebla plantea una ruta en la que la infraestructura tecnológica y la formación de especialistas avanzan de manera paralela. El desafío será convertir estos proyectos en capacidades productivas permanentes que permitan a la entidad participar en actividades de mayor contenido tecnológico y fortalecer su posición dentro del desarrollo industrial del país.
