Operativo histórico resguarda festejo mundialista en capital
Más de 800 mil aficionados celebraron triunfo mexicano bajo lluvia, mientras autoridades desplegaron amplio dispositivo de seguridad.
La celebración por la victoria de la Selección Mexicana frente a Chequia se convirtió en uno de los eventos de concentración pública más grandes registrados durante la Copa Mundial, al reunir a más de 800 mil personas en el Zócalo capitalino y otros 48 puntos habilitados en la Ciudad de México, donde las autoridades implementaron un amplio operativo de seguridad, movilidad y supervisión comercial.
A pesar de la intensa lluvia que cayó durante gran parte de la jornada, miles de aficionados permanecieron en plazas, avenidas y espacios públicos para seguir el encuentro a través de pantallas gigantes instaladas por el Gobierno capitalino. La Plaza de la Constitución fue uno de los principales puntos de reunión, donde familias, turistas nacionales y extranjeros, así como habitantes de la Zona Metropolitana, se congregaron para respaldar al combinado nacional.
La afluencia también se extendió a Paseo de la Reforma, el Monumento a la Revolución, el Palacio de Bellas Artes, la avenida 20 de Noviembre y los 18 Festivales Futboleros organizados en distintos puntos de la ciudad. Desde horas antes del partido, los asistentes participaron en actividades recreativas y culturales mientras esperaban el inicio del encuentro.
El dispositivo gubernamental involucró a más de 14 mil elementos de seguridad y servidores públicos. La Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó 7 mil 500 policías en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, apoyados por 720 integrantes de la Fuerza de Tarea Conjunta, con el objetivo de garantizar el orden, la movilidad y la accesibilidad en la zona.
En el FIFA Fan Fest instalado en el Zócalo participaron 3 mil 275 efectivos encargados de implementar filtros de acceso, revisiones preventivas y cinturones de seguridad. Paralelamente, otros 4 mil 200 uniformados fueron distribuidos a lo largo del corredor Reforma-Juárez-Revolución para resguardar a las miles de personas que siguieron el encuentro y posteriormente celebraron el triunfo nacional.
Por su parte, la Secretaría de Gobierno movilizó a 899 servidores públicos en puntos estratégicos de la ciudad para coordinar acciones preventivas, atender incidencias y mantener la comunicación con diversos grupos sociales que realizaron actividades paralelas durante la jornada.
Uno de los principales ejes de supervisión estuvo relacionado con la venta y consumo de bebidas alcohólicas. Las autoridades instalaron 65 puntos de atención en el corredor Reforma-Juárez-Revolución, donde apercibieron a más de 900 establecimientos y decomisaron cientos de bebidas que eran comercializadas de manera irregular. Asimismo, en el Zócalo se realizaron labores de orientación para inhibir el consumo de alcohol en la vía pública y combatir el comercio informal.
Las autoridades también privilegiaron el diálogo con colectivos y grupos de manifestantes que se concentraron en distintos puntos de la ciudad. Personal gubernamental dio acompañamiento a movilizaciones registradas en las inmediaciones del estadio y mantuvo comunicación permanente con grupos de madres buscadoras, garantizando el ejercicio de sus derechos y el desarrollo pacífico de sus actividades.
Tras el silbatazo final, la capital se convirtió en un escenario de celebración multitudinaria. Los gritos, cánticos y muestras de alegría se extendieron por calles, parques y plazas públicas, confirmando la pasión futbolera de la afición mexicana y consolidando a la Ciudad de México como uno de los principales escenarios de convivencia y celebración durante la justa mundialista.
