México apuesta legado social rumbo al Mundial 2026
Gobierno federal destaca infraestructura, seguridad y recuperación comunitaria como principales beneficios permanentes derivados de la organización mundialista.
A una semana de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el gobierno federal aseguró que México llega a la fase definitiva de preparación con todos los compromisos cumplidos ante la FIFA y con una estrategia enfocada en dejar beneficios sociales permanentes más allá de la competencia deportiva.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la representante del gobierno mexicano para la organización del torneo, Gabriela Cuevas, afirmó que el país aprovechó la organización del Mundial para impulsar proyectos de infraestructura, modernización migratoria y recuperación de espacios públicos en distintas regiones del país.
La funcionaria sostuvo que México cumplió con todas las garantías exigidas por la FIFA en materia de seguridad, movilidad, servicios, infraestructura y derechos comerciales, al tiempo que se desarrolló una agenda paralela denominada “Mundial Social México 2026”, cuyo propósito es convertir el torneo en una plataforma de desarrollo comunitario.
Cuevas explicó que la estrategia gubernamental se dividió en dos grandes ejes: la operación logística y deportiva del campeonato, así como la construcción de un legado social de largo alcance. En ese contexto, destacó la implementación de nuevas medidas migratorias, entre ellas la visa electrónica para ciudadanos brasileños y la ampliación del sistema biométrico gratuito para más de 40 nacionalidades.
Estas acciones, afirmó, permitieron agilizar el ingreso de visitantes internacionales y reducir significativamente los tiempos de atención en aeropuertos. Como parte de los ensayos operativos previos al torneo, se realizaron simulacros en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y el aeropuerto de Cancún.
Además, los partidos de repechaje disputados en marzo en Guadalajara y Monterrey funcionaron como pruebas logísticas para evaluar la capacidad de atención a delegaciones y aficionados. Según los resultados expuestos, los tiempos migratorios oscilaron entre 20 y 25 minutos en Guadalajara y alrededor de 15 minutos en Monterrey, mientras que las delegaciones deportivas completaron sus procesos de ingreso en aproximadamente 25 minutos por vuelo.
La representante gubernamental también destacó las obras de infraestructura vinculadas al Mundial, entre ellas la puesta en operación del Tren Suburbano hacia el AIFA y la rehabilitación integral del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
En materia de seguridad, explicó que continúa la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales mediante el denominado Plan Kukulcán, el cual contempla acciones especiales en las tres sedes mexicanas del torneo: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, además de Quintana Roo, entidad considerada estratégica por la llegada masiva de turistas y equipos internacionales.
Sin embargo, el aspecto que el gobierno federal busca posicionar como principal legado del Mundial es la recuperación de espacios comunitarios. Cuevas informó que la meta nacional contempla la construcción, rehabilitación o acondicionamiento de cuatro mil 208 canchas de futbol en todo el país.
De ese total, mil 200 espacios serán desarrollados por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano mediante una inversión cercana a los dos mil millones de pesos. Las acciones también incluyen proyectos impulsados por gobiernos estatales, particularmente en Ciudad de México, Nuevo León y Guanajuato, entidades que encabezan el número de intervenciones urbanas.
A la par, el programa prevé la elaboración de cinco mil 971 murales comunitarios y mundialistas, jornadas de trabajo vecinal y actividades ambientales relacionadas con la recuperación de espacios públicos.
Cuevas añadió que la FIFA otorgará licencias a artesanos mexicanos para producir mercancía oficial vinculada con la Copa del Mundo, medida que busca incorporar a pequeños productores y promover el trabajo artesanal nacional durante el torneo.
Con ello, el gobierno federal pretende que el Mundial 2026 no sólo represente un evento deportivo y turístico de alcance internacional, sino también una oportunidad para impulsar infraestructura social, cohesión comunitaria y mejoramiento urbano en distintas regiones del país.
