Gobierno federal apuesta por profesionalizar la seguridad desde el mando con nueva academia especializada
Como parte de un viraje estructural en la estrategia de seguridad, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció, junto con el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la creación de la Escuela de Mandos, un nuevo componente dentro de la Academia Nacional de Seguridad Pública enfocado en formar a quienes toman decisiones clave en materia de seguridad en el país.
A diferencia de modelos previos centrados en la capacitación operativa básica, esta iniciativa pone el énfasis en la preparación estratégica de altos perfiles, desde mandos policiales hasta titulares de seguridad en estados y municipios, con el objetivo de incidir directamente en la eficacia de las políticas públicas en la materia.
Durante la presentación, García Harfuch subrayó que el proyecto responde a una instrucción directa de la titular del Ejecutivo para elevar el nivel de profesionalización y homologar criterios entre autoridades de los tres órdenes de gobierno. En ese sentido, destacó que uno de los principales problemas históricos ha sido la disparidad en la formación de mandos, lo que ha dificultado la coordinación y la toma de decisiones en contextos complejos.
Formación integral para decisiones críticas
El nuevo esquema académico contempla una formación multidisciplinaria orientada a la conducción operativa, la planeación estratégica y el análisis de fenómenos delictivos. Entre los ejes de capacitación destacan:
- Toma de decisiones en campo y liderazgo operativo
- Diseño e implementación de estrategias de seguridad
- Investigación e inteligencia aplicada
- Proximidad social y reconstrucción del tejido comunitario
- Enfoque en derechos humanos, ética institucional y disciplina
Uno de los elementos novedosos es la integración de perfiles provenientes de distintas instituciones federales, como la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República, lo que busca romper inercias de trabajo aislado y consolidar una visión única en el combate a la inseguridad.
Coordinación como eje central
La Escuela de Mandos surge en un contexto donde el gobierno federal ha insistido en que la coordinación interinstitucional es clave para reducir la violencia. Bajo este enfoque, el proyecto no solo pretende formar mejores cuadros, sino también alinear criterios, protocolos y capacidades entre federación, estados y municipios.
Además, se contempla la incorporación de experiencias y buenas prácticas de corporaciones locales, con la intención de adaptar la formación a las realidades regionales del país.
Apuesta de largo plazo
Si bien el anuncio se dio en paralelo a la presentación de resultados operativos recientes —como detenciones relevantes y decomisos—, el énfasis del gabinete de seguridad estuvo en la necesidad de consolidar una política de formación continua que trascienda coyunturas.
García Harfuch sostuvo que el fortalecimiento institucional no puede depender únicamente de operativos, sino de la calidad de quienes los diseñan y ejecutan. Por ello, la Escuela de Mandos se perfila como una herramienta estratégica para construir liderazgos capaces de entender no solo la dinámica delictiva, sino también sus causas estructurales.
Con esta iniciativa, el gobierno de Sheinbaum Pardo busca sentar las bases de una nueva generación de mandos en seguridad pública, con mayor preparación técnica, visión integral y responsabilidad en la toma de decisiones, en un intento por fortalecer de manera sostenida la capacidad del Estado frente a los desafíos de la violencia.
