Flávio Bolsonaro supera a Lula y pone al bolsonarismo al frente en Brasil
Brasil tendrá una nueva definición presidencial el próximo 25 de octubre de 2026, cuando los electores regresen a las urnas para elegir entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro.
La primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, dejó un resultado estrecho. Con el 100 % de los votos contabilizados, Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), obtuvo 47.03 % de los votos válidos, mientras que Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), alcanzó 45.16 %. La diferencia fue de menos de dos puntos porcentuales.
Ninguno consiguió superar la mitad de los votos válidos, por lo que la legislación electoral brasileña establece una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados.
Una elección definida por un margen mínimo
La distancia entre ambos contendientes convirtió la primera ronda en una de las más cerradas desde la redemocratización de Brasil.
Flávio Bolsonaro consiguió 56.1 millones de votos, mientras que Lula reunió alrededor de 53.9 millones. El resto de los candidatos quedó muy por debajo de los dos punteros, dejando una cantidad importante de votos fuera de la contienda presidencial para la segunda vuelta.
El resultado modificó el escenario que habían mostrado diversas encuestas antes de la jornada electoral y abrió una nueva etapa de campaña, ahora concentrada exclusivamente en Lula y Flávio.
Lula busca otro mandato al frente de Brasil
Lula, de 80 años, busca mantenerse en la Presidencia para un nuevo periodo. El político del PT ya gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023.

Durante su actual administración, el gobierno ha destacado indicadores económicos como el crecimiento del empleo y la reducción de los niveles de pobreza. Sin embargo, el costo de vida y los precios de los alimentos se convirtieron en algunos de los principales temas de preocupación para los electores durante la campaña.
Tras conocer el resultado de la primera vuelta, Lula reconoció que esperaba un resultado diferente y planteó la segunda ronda como una nueva disputa electoral.
Flávio Bolsonaro capitaliza el respaldo del bolsonarismo
Del otro lado se encuentra Flávio Bolsonaro, senador de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El candidato del PL logró convertirse en el principal representante electoral del sector político identificado con su padre y consiguió colocarse por encima de Lula en la primera vuelta.
Durante la campaña, Flávio centró buena parte de su discurso en temas como seguridad pública, costo de vida, corrupción y reducción del gasto gubernamental, además de cuestionar al PT y al Tribunal Supremo Federal.
Entre sus principales compromisos políticos también ha planteado una amnistía para personas condenadas por su participación en los hechos del 8 de enero de 2023.
Los problemas que marcaron la campaña
La candidatura de Flávio Bolsonaro tampoco estuvo exenta de controversias.
Durante la campaña fue vinculado políticamente al llamado escándalo del Banco Master, después de que trascendiera que había solicitado apoyo financiero al banquero Daniel Vorcaro para una producción cinematográfica relacionada con la trayectoria de su padre.
También surgieron diferencias dentro del propio entorno familiar y político del bolsonarismo, incluida una disputa pública con la ex primera dama Michelle Bolsonaro, quien consiguió un escaño en el Senado.
Pese a estos episodios, Flávio mantuvo el respaldo suficiente para llegar a la segunda vuelta en primer lugar.

El bolsonarismo gana terreno en el Congreso y los estados
El resultado presidencial no fue el único indicador de la fuerza electoral del movimiento asociado con Jair Bolsonaro.
El Partido Liberal logró ampliar su presencia en el Senado y, de acuerdo con los resultados electorales, llegará a contar con 28 senadores, convirtiéndose en una de las bancadas más numerosas desde la redemocratización.
El avance también se reflejó en las elecciones estatales, donde el PL y partidos aliados obtuvieron importantes victorias.
Esta nueva configuración legislativa será relevante para cualquiera de los dos candidatos que llegue a la Presidencia, debido al peso que tendrá el Congreso en la aprobación de reformas y políticas durante el próximo periodo.
El 25 de octubre, la decisión definitiva
Con la primera vuelta concluida, Lula y Flávio Bolsonaro tienen ahora tres semanas para buscar el respaldo de los electores que apoyaron a los demás candidatos y consolidar sus respectivas bases.
El 25 de octubre, Brasil volverá a las urnas para decidir quién ocupará la Presidencia durante los próximos cuatro años.
La segunda vuelta representará, además, una nueva medición del equilibrio político entre el PT y el bolsonarismo en una elección marcada por una diferencia mínima en la primera ronda.
