Falsificación de buscadoras
El PAN empezó a tomar en cuenta las desapariciones en el país hasta que la madre buscadora, Cecy Flores, encontró en ese partido el mejor eco a su protagonismo, al adherirse a la campaña de Xóchitl Gálvez como lapa.
Después confesaría que la desaparición de sus hijos se debe a que pertenecían al crimen narcotráfico.
La nada discreta tendencia del panismo por apoyar al crimen organizado la adoptó como una simpatizante incondicional, y poco falta para que en su búsqueda desesperada de militantes la vuelvan panista honoraria, para lo cual Marko Cortés comenzó su promoción.
Una vez conscientes de la importancia electoral que representaba la denuncia de los desaparecidos, dentro y fuera del país, el tema se convirtió en consigna de la derecha, sin aclarar que la gran mayoría de las personas reclamadas desaparecieron antes del actual periodo de gobierno, es decir, casos anteriores a 2018. Esto no quiere decir que no siguieran despareciendo, pero las causas tenían un responsable muy diferente.
Anteriormente el gobierno contribuía de manera importante a la desaparición de personas, quienes lo mismo podían ser delincuentes comunes cuya tortura policiaca había excedido sus fuerzas, que un líder campesino inconforme o un obrero disidente.
Ante este escenario y luego de una serie de mesas de trabajo donde se han afinado mecanismos, estrategias y presupuestos, se muestra la disposición, como nunca antes a la búsqueda; sin embargo, la oposición continúa encabezando la búsqueda de personas como uno de los mayores conflictos sociales sin atención del gobierno.
Como ha podido comprobarse, las desapariciones de unos siete años a la fecha, tienen un responsable claro: el crimen organizado, los cual no mitiga la pena ni disminuye la sanción por el delito.
La propaganda difundida por los medios convencionales ha contagiado a una parte de la población para pensar que los desaparecidos son venganzas del gobierno, que hay negligencia para buscarlos y que se les ha dado la espalda.
Ante el panorama preparado ahora el ex líder del PAN Marko Cortés, convocó al gobierno para abrir un canal de colaboración con el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, luego de que este organismo solicitara llevar la situación de desapariciones en México ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, lo cual significa inculparse por desapariciones ocurrieron en su mayoría en el actual régimen de 2018 a la fecha.
El PAN recomienda al gobierno asumir la responsabilidad sobre un hecho del que no es culpable.
La desaparición disminuye, pero, como ocurre con la violencia, la oposición asegura que crece. Es su pasaporte para hacer turismo de denuncia al extranjero, que tiene como objetivo impulsar una invasión ,militar o presión permanente contra el crimen organizado, a sabiendas que ellos están más cerca de ese delito que el gobierno.
Desde luego que el PAN escoge a los expertos que hablan el mismo idioma que ellos y ven desde la derecha el problema, de tal manera que siempre tienen la razón, aunque la realidad los contradiga.
“El Estado mexicano debe abrir un espacio de diálogo con expertos independientes, organismos internacionales, sociedad civil y víctimas, para enfrentar con mayor eficacia una crisis que sigue afectando a miles de familias”, expresó Marko Cortés.
La Comisión Nacional de Búsqueda fue creada en marzo de 2018, se le asignó en ese momento un presupuesto de 468 millones de pesos, que casi se ha triplicado en 2026 al sumar mil 214 millones. Asimismo, para este año el subsidio a las comisiones locales es de 889 millones de pesos, para la adquisición de diversas tecnologías, herramientas y vehículos, entre otras necesidades.
La dependencia que guarda enteramente el PAN al considerar que los mejores expertos en todos los problemas del mundo se encuentran en estados unidos, los obligan a recomendar a los expertos del país que desea invadir México con ese problema.
