El fenómeno de “El Niño” empeora adelantando el calentamiento del océano
La Chispa te informa que el fenómeno de “El Niño” empeora adelantando el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial, según la más reciente actualización semanal de la NOAA publicada el 8 de junio. Los nuevos datos muestran un incremento constante de las temperaturas marinas, mientras que los modelos climáticos comienzan a anticipar cambios relevantes en lluvias y temperaturas que podrían sentirse desde julio en distintas regiones del planeta.
El fenómeno de “El Niño” empeora adelantando el calentamiento en el Pacífico
La NOAA confirmó que las anomalías relativas de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 aumentaron de +0.5 °C a +0.7 °C durante la última semana. Al mismo tiempo, las anomalías absolutas alcanzaron +1.3 °C, reforzando las previsiones de que el evento continúe fortaleciéndose durante los próximos meses.
Estos registros son fundamentales para comprender la evolución del calentamiento oceánico y su impacto sobre la circulación atmosférica global. Los especialistas consideran que el comportamiento actual del Pacífico ecuatorial es una señal clara de que el fenómeno de “El Niño” empeora adelantando el calentamiento, lo que podría acelerar la aparición de efectos climáticos en diferentes continentes.

Aumento constante de las temperaturas oceánicas
La región Niño 3.4 ha mantenido valores cercanos o superiores al umbral de +0.5 °C desde mayo. Además, la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Perú, alcanzó +2.1 °C, una cifra considerada propia de un evento muy fuerte.
Este incremento también podría estar relacionado con la Oscilación Madden-Julian (MJO), un fenómeno atmosférico tropical que influye en los vientos alisios y favorece el calentamiento de las aguas superficiales. Los expertos destacan que el fenómeno de “El Niño” empeora adelantando el calentamiento debido a la combinación de factores oceánicos y atmosféricos que están actuando simultáneamente.
¿Ha comenzado oficialmente El Niño?
La respuesta depende de la metodología utilizada. Según el método tradicional, las temperaturas ya superan el umbral necesario para considerar condiciones de El Niño desde mediados de abril. En contraste, la metodología relativa, que toma en cuenta el calentamiento global de fondo, sitúa el inicio formal durante junio.

Diferencias entre anomalías absolutas y relativas
Las anomalías absolutas comparan las temperaturas actuales con los promedios históricos. Las relativas, por su parte, buscan aislar el efecto específico del fenómeno frente al calentamiento general de los océanos tropicales.
La respuesta atmosférica podría llegar desde julio
Cambios esperados en precipitaciones y temperaturas
El modelo ECMWF prevé que Sudamérica, Australia, el sudeste asiático y el oeste de Norteamérica comiencen a experimentar alteraciones en sus patrones climáticos durante el segundo semestre de 2026. Aunque los efectos regionales pueden variar, los especialistas coinciden en que el fortalecimiento del fenómeno aumentará la probabilidad de eventos climáticos extremos y cambios significativos en las condiciones meteorológicas globales.
¿Qué esperar durante los próximos meses?
Si la tendencia actual continúa, el calentamiento del Pacífico seguirá intensificándose y la atmósfera responderá de manera más evidente. Esto permitirá observar con mayor claridad los efectos asociados a El Niño, convirtiéndolo en uno de los fenómenos climáticos más vigilados del año.
