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El gran fracaso

El gran fracaso

Por: Vladimir Galeana Solórzano

Sin lugar a dudas este país nunca tuvo en la Presidencia de la República a alguien tan problemático como Andres Manuel Lopez Obrador. Los mandatarios anteriores, con sus excesos y sus deslices, siempre tuvieron en mente el cuidado de lo que representaban, es decir, al Estado Mexicano. Pero habrá que decir con todas sus letras que el inquilino de Palacio ha sido un verdadero desastre a causa de ese voluntarismo personal de hacer lo que le venga en gana, cada vez que se le pega la gana, y cuando siente que se le debe pegar la gana.

El manejo de un Estado como el Mexicano requiere sabiduría, de la que carece el señor Lopez Obrador, empatía con los gobernados, de la que también carece, y lo peor es que los estigmatiza faltándoles al respeto y epitetando de manera socarrona a quienes no piensan como el. Un estadista se define por su expertiz en los asuntos en que las decisiones afectan o favorecen a al conglomerad social, pero antes que mantener una cuota de respeto se dedica a epitetar a quienes no pensamos como el.

La humildad no es algo que se le reconozca, por el contrario, se siente el hombre más talentoso, preparado, culto, sabio, querido, apreciado, amado, pero al final de todo, cuando tenga que salir del poder, entenderá que todo el odio que ha sembrado entre los mexicanos, será suficiente para entender que más que amado será vilipendiado como le ha ocurrido a otros que ocuparon el mismo encargo. Y lo peor de todo es que los Mexicanos cuando odian, lo hacen con toda el alma y la disposición de gritar a quien se les pare enfrente.

Han sido muchas las ocasiones en que al Presidente de la Republica le han reclamado y le han gritado, y en algunas partes también lo han increpado y lanzado diversos dicterios y hasta recordatorios maternos. Y esa circunstancia es la que muestra y demuestra que la mayor parte de los mexicanos están enojados. El encono popular ya se ha manifestado en diversas ocasiones en sus giras, y eso tiene que ser el principal indicativo para entender que los mexicanos no están de acuerdo con la forma en que ha llevado el gobierno del Estado Mexicano.

Habrá que señalar también que humildad no es algo que se le reconozca, por el contrario, la inquina y el enojo están a flor de piel en muchas partes del país. Y en algunas ocasiones ha sido encarado y vituperado, por lo que el Estado Mayor Presidencial ha tenido que sacarlo de inmediato antes de que alguien se atreva ya no a ofenderlo y encararlo, sino que lo agredan físicamente. La siembra del odio que durante mucho tiempo realizó, ha comenzado a cobrarle la factura, y eso es grave pues todavía estará al frente del país año y medio más.

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La Economía ha sido un brutal fracaso, el afamado “bienestar” una quimera, en el sentido de que ha sido un sinónimo de algo fantasioso o utópico. Mucho se habla de su estado mental, pero ojalá quienes lo atienden de su diversidad de los males que lo aquejan, tengan la sapiencia suficiente para mantenerlo “en sus cabales” como se dice en el argot popular. La popularidad con la que inició el sexenio ha disminuido drásticamente, y lo peor es que cada día arrecian las muestras de rechazo a sus exposiciones públicas. El fracaso ha sido enorme, y la esperanza por desgracia se está convirtiendo en odio. Así de simple la circunstancia. Al tiempo. [email protected]

Lic. en Derecho por la UNAM. Lic. En Periodismo por la Carlos Septien. Conferencista. Experto en Procesos de Comunicación. Expresidente de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión, Miembro del Consejo Nacional de Honor ANPERT, con cincuenta años de experiencia en diversos medios de comunicación.


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