Bárcena llama desde Barcelona a renovar la democracia con igualdad, feminismo y reforma del orden global
Barcelóna, España.— En un contexto internacional marcado por tensiones políticas y el avance de posturas autoritarias, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, lanzó un llamado a renovar la democracia desde una visión progresista, con énfasis en la igualdad, el multilateralismo y la participación ciudadana.
Durante su intervención en la cumbre de movilización progresista realizada en España, la funcionaria advirtió que la democracia enfrenta una presión estructural tanto a nivel nacional como global, derivada de narrativas extremistas que han debilitado la confianza en las instituciones. En ese sentido, señaló que existe una “asimetría global injusta” acompañada de dobles estándares en la política internacional.
Ante representantes de distintas corrientes progresistas, Bárcena subrayó que la defensa de la democracia no puede quedarse en el plano discursivo, sino que requiere acciones concretas que eliminen privilegios y reduzcan desigualdades. “La igualdad es la otra cara de la democracia”, afirmó, al tiempo que planteó la necesidad de construir Estados capaces de garantizar derechos y generar oportunidades reales para la población.
En su mensaje, la secretaria reconoció el papel del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y del exmandatario José Luis Rodríguez Zapatero, como impulsores de este espacio de diálogo progresista, al que calificó como clave en un momento de fragmentación global.
Asimismo, destacó que una democracia plena debe incorporar la perspectiva de género como condición esencial. En ese marco, hizo referencia al proceso político en México y al liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien identificó como símbolo de una transformación que coloca la igualdad sustantiva en el centro de la vida pública.
Bárcena también centró parte de su discurso en la urgencia de fortalecer el multilateralismo y reformar las estructuras internacionales surgidas tras la Segunda Guerra Mundial. Señaló que organismos como la Organización de las Naciones Unidas requieren cambios profundos, incluyendo la eliminación del derecho de veto que, dijo, paraliza decisiones fundamentales para la paz global.
La funcionaria advirtió que ningún país debe actuar de manera unilateral en un mundo interdependiente y llamó a construir una gobernanza internacional más equitativa y representativa. “La respuesta progresista debe ser global, solidaria y renovada”, sostuvo.
Finalmente, reiteró que la democracia no es un sistema que se sostenga por sí solo, sino que necesita ser cuidada, fortalecida y transformada constantemente mediante la participación de la ciudadanía. En ese sentido, convocó a las fuerzas progresistas a asumir la tarea de renovar este modelo político frente a los desafíos contemporáneos.
