Sheinbaum propone redirigir gasto militar mundial a reforestación y llama a no intervención en Cuba desde cumbre en Barcelona
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, llevó a la arena internacional una agenda que vincula democracia, justicia social y medio ambiente, al plantear en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia un redireccionamiento del gasto militar global hacia políticas de paz y restauración ecológica.
Durante su intervención en el recinto Fira Barcelona Gran Vía, la mandataria propuso destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento —que asciende a miles de millones de dólares— a un programa global de reforestación, con el objetivo de generar empleo, recuperar ecosistemas y atender simultáneamente las causas estructurales de la desigualdad. La iniciativa, que dijo haber planteado previamente en foros del G20, busca modificar la lógica de inversión internacional: “En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida”, subrayó.
En el mismo foro, Sheinbaum planteó una postura política clara al proponer una declaración internacional contra cualquier forma de intervención militar en Cuba, insistiendo en que el diálogo y la solución pacífica de controversias deben prevalecer como principios rectores del orden global.
La presidenta mexicana articuló su mensaje bajo una visión de democracia centrada en el bienestar colectivo, en contraste —según expuso— con modelos que privilegian a las élites económicas. Retomando el ideario de Benito Juárez, enfatizó que la democracia solo puede sostenerse cuando responde a la voluntad popular y garantiza derechos sustantivos como el acceso a la salud, la educación y la cultura.
En ese sentido, también evocó el concepto clásico de democracia de Abraham Lincoln, al señalar que el poder debe ejercerse “por el pueblo y para el pueblo”, y advirtió que no puede hablarse de sistemas democráticos plenos mientras persistan condiciones de pobreza y exclusión.
Como parte de su participación, Sheinbaum extendió formalmente la invitación para que México sea sede de la cumbre en 2027, con la intención de abrir un nuevo espacio de diálogo internacional enfocado en una economía basada en el bienestar y en mecanismos de cooperación que atiendan las necesidades reales de las poblaciones.
En su mensaje, la titular del Ejecutivo también reivindicó los principios constitucionales de la política exterior mexicana —como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la cooperación para el desarrollo— como una aportación vigente frente a un contexto global marcado por conflictos armados y desigualdad.
Finalmente, la presidenta contextualizó su posicionamiento en la historia política y social de México, aludiendo a figuras como Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón y Lázaro Cárdenas, así como a los movimientos sociales que han impulsado transformaciones recientes, destacando la elección de la primera mujer presidenta en 2024 como un parteaguas en la vida democrática del país.
La delegación mexicana estuvo integrada por el canciller Roberto Velasco Álvarez, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena Ibarra, el jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel, y el embajador en España, Quirino Ordaz Coppel.
