Ausencia de la gobernadora de Chihuahua desata confrontación en el Senado
La esperada comparecencia de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, ante comisiones del Senado no se concretó. La mandataria, quien había sido invitada a explicar detalles de un operativo reciente en el que murieron agentes estadounidenses, canceló su participación a última hora.
Desde temprano, la jornada legislativa estuvo rodeada de incertidumbre. Mientras algunos legisladores aseguraban que sí asistiría, versiones difundidas en medios de comunicación anticipaban su inasistencia.
Una carta y el argumento de las investigaciones
Las dudas quedaron resueltas cuando se dio a conocer una carta enviada por la gobernadora, en la que justificó su decisión. Señaló que optaba por no acudir para no interferir con las investigaciones en curso de la Fiscalía General de la República, priorizando el desarrollo de las indagatorias.
La ausencia fue interpretada por legisladores de Morena como un desaire, por lo que decidieron llevar el tema a la discusión política durante la sesión.
Choque de posturas en el pleno
Sin la presencia de la invitada principal, el debate se trasladó al pleno. La senadora panista Lilly Téllez protagonizó un intenso intercambio con legisladores de Morena, entre ellos Javier Corral y Gerardo Fernández Noroña.
Las intervenciones subieron rápidamente de tono. Corral criticó la ausencia de la gobernadora y cuestionó la postura del PAN, mientras que Téllez respondió con un discurso confrontativo que encendió aún más los ánimos.
Tensión, acusaciones y descalificaciones
El ambiente se volvió ríspido con gritos, interrupciones y descalificaciones personales. Fernández Noroña exigió la palabra en varias ocasiones, mientras otros legisladores intervenían desde sus escaños.
Incluso la presidencia de la Mesa Directiva tuvo dificultades para mantener el orden. Las expresiones subidas de tono y los señalamientos dominaron el intercambio, dejando en segundo plano el tema original de la convocatoria.

A lo largo de la sesión, varios legisladores presentaron posicionamientos que pasaron prácticamente desapercibidos. La intervención del senador panista Mario Vázquez, por ejemplo, no logró generar mayor eco.
Aunque algunos morenistas intentaron prolongar el debate, el interés fue disminuyendo y el recinto comenzó a vaciarse antes de concluir todas las participaciones.
Un debate sin la protagonista principal
Al final, la discusión se desarrolló sin la presencia de la gobernadora, quien era el centro de la convocatoria. Morena se retiró con la percepción de haber capitalizado políticamente el momento, mientras que la bancada panista mostró una postura más dispersa.
La jornada dejó claro que, más allá de los temas de seguridad, el Senado se convirtió en escenario de confrontación política ante una ausencia que marcó el rumbo del debate.
