“Alito” Moreno remata al PRI en Campeche y suplica alianzas por supervivencia.
La Chispa revela cómo el dirigente nacional recorre el país desesperado; “Alito” Moreno como vendedor ambulante intenta colocar los restos de un cadáver político que ya no tiene respaldo popular. Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, líder nacional del PRI, ya huele la muerte de su partido. Por eso ofrece al tricolor “como el mejor aliado” para cualquier alianza, no importa si el candidato es priista o no. La única prioridad es conservar el registro y seguir cobrando de las prerrogativas.
El rechazo en Campeche y la búsqueda de supervivencia
En Campeche, su tierra natal, el rechazo es aún más humillante. Sus paisanos no lo quieren. El PRI local está destrozado, y “Alito”, lejos de levantar la cabeza, se arrastra hacia Movimiento Ciudadano (MC). Se ofrece sin ideología, sin dignidad y sin memoria, pidiendo solo una migaja del pastel para no desaparecer. Él mismo fue el principal artífice de esta debacle: priistas de cepa se han retirado asqueados. El PRI ya no es un partido histórico, sino una maquinaria de supervivencia personal.
La estrategia de “Alito” Moreno como vendedor frente a la oposición
Hoy, el aspirante con más posibilidades de competir contra MORENA en Campeche es Eliseo Fernández, de Movimiento Ciudadano —aunque muy lejos de ganar—. “Alito” lo sabe. Por eso sale a decir que “se puede construir un gran frente” y que “si el que va a ganar es el de MC, que gane”. Traducción directa: “Denme una silla, aunque sea en la última fila”. En sus palabras suena patético: “Y yo he hablado y he respetado la decisión de las y los priistas de Campeche… es obvio que tenemos todo para competir…”.

El chantaje a Movimiento Ciudadano
Luego intenta chantajear moralmente a MC preguntando de qué lado están. El mismo hombre que entregó al PRI a las peores alianzas y lo dejó en ruinas ahora se presenta como defensor de la democracia. Observar la faceta de “Alito” Moreno como vendedor de alianzas desesperadas demuestra que el cinismo es de antología.
El verdadero escenario político en el estado
La realidad es simple: no va a Campeche a fortalecer a su partido, va a mendigar. Entender el papel de “Alito” Moreno como vendedor político explica por qué ni sus paisanos lo quieren; sabe que la extinción está a la vuelta de la esquina.
Análisis del colapso del PRI campechano
El pragmatismo extremo destruyó las bases tradicionales en el estado. Al subordinar la identidad del partido a acuerdos de coyuntura, la militancia histórica perdió la confianza en la dirigencia. La estrategia de entregar candidaturas a terceros con tal de mantener prerrogativas demuestra un agotamiento estructural que aleja definitivamente a los votantes locales.
