Brugada anuncia seis nuevos planteles educativos para periferias capitalinas

A 29 años de “Prepa sí, cárcel no”, la mandataria reivindica la organización vecinal y anuncia nuevas oportunidades educativas para comunidades históricamente relegadas.

A casi tres décadas de la movilización ciudadana que frenó la construcción de un reclusorio en la Sierra de Santa Catarina, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, anunció la edificación de tres preparatorias y tres universidades en las zonas más alejadas de la capital, como parte de una estrategia para reducir las desigualdades territoriales y ampliar el acceso a la educación pública.

Durante la conmemoración de los 29 años del movimiento “Prepa sí, cárcel no”, realizada en el plantel Casa Libertad de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), en Iztapalapa, la mandataria sostuvo que las periferias deben ocupar un lugar prioritario en las políticas públicas y dejar de ser tratadas como espacios destinados a recibir los problemas de la ciudad.

“Las periferias deben estar en el centro de nuestro gobierno y no deben ser el patio trasero de la Ciudad de México; son el corazón de la transformación. No merecen las sobras, sino lo mejor”, afirmó ante estudiantes, docentes, representantes vecinales y autoridades.

Entre los proyectos anunciados destaca la construcción de un nuevo plantel de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el suroriente de la capital. La propuesta busca acercar las oportunidades de educación superior a las comunidades que históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder a instituciones universitarias.

 De un proyecto penitenciario a un espacio educativo

Brugada recordó que la consigna “Prepa sí, cárcel no” surgió de la organización comunitaria de San Miguel Teotongo y de distintas colonias de la Sierra de Santa Catarina, cuyos habitantes se movilizaron para impedir que la zona fuera destinada a la construcción de una prisión.

La protesta consiguió transformar el destino del espacio y contribuyó al desarrollo de infraestructura educativa pública, entre ella la primera preparatoria a cargo del Gobierno capitalino y el proyecto que dio origen a Casa Libertad, actualmente vinculado con la UACM.

La jefa de Gobierno destacó que aquella lucha representó un cambio en la relación entre las autoridades y las comunidades, pues demostró que la participación ciudadana puede modificar las decisiones gubernamentales y convertir las demandas sociales en servicios públicos.

También recordó el vínculo personal y político que mantiene con Iztapalapa, particularmente con San Miguel Teotongo y la Sierra de Santa Catarina, territorios donde, dijo, aprendió a organizarse y a luchar por la justicia.

“Para mí, uno de esos lugares es San Miguel Teotongo, es la Sierra de Santa Catarina, es Iztapalapa”, expresó al evocar su trayectoria en la organización social.

 Revertir el abandono de las zonas periféricas

La mandataria cuestionó que durante décadas las zonas alejadas del centro de la ciudad fueran consideradas lugares apropiados para instalar basureros, cárceles y otras infraestructuras que las comunidades no deseaban.

“Para la ciudad central, los privilegios; para las periferias, los problemas”, señaló al describir una desigualdad territorial que, aseguró, debe corregirse mediante inversiones públicas, servicios y mejores oportunidades para sus habitantes.

Como parte de esa visión, recordó el impulso a las Utopías durante su gestión al frente de Iztapalapa y planteó que su administración capitalina debe profundizar la atención a las comunidades que durante años quedaron al margen de las prioridades gubernamentales.

El anuncio de seis nuevos planteles educativos se inscribe en ese objetivo, aunque durante el acto no se detallaron los montos de inversión, los calendarios de construcción ni las ubicaciones específicas de todas las instalaciones proyectadas.

 UACM reivindica su origen comunitario

En el encuentro, el rector de la UACM, Juan Carlos Aguilar Franco, destacó que la historia de la institución está estrechamente ligada a la organización vecinal de Iztapalapa y a la demanda de garantizar el derecho a estudiar sin que las condiciones económicas o sociales se conviertan en una barrera.

Subrayó que la universidad mantiene un modelo gratuito y sin examen de admisión, características que forman parte de su compromiso con una educación pública accesible para sectores amplios de la población.

Asimismo, reconoció las contribuciones del expresidente Andrés Manuel López Obrador y del ingeniero Manuel Pérez Rocha en el proceso de consolidación de la institución.

Como parte del homenaje a la lucha ciudadana, Brugada, integrantes de su gabinete, legisladores, la alcaldesa de Iztapalapa, Aleyda Alavez, representantes de la Unión de Colonos de San Miguel Teotongo y miembros de la comunidad universitaria realizaron un abrazo simbólico a las instalaciones de Casa Libertad.

La actividad buscó reconocer a quienes participaron en la movilización y recordar que la creación de espacios educativos fue resultado de una exigencia colectiva.

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 Estudiantes piden mejores instalaciones y más apoyos

Durante la conmemoración, Carlos Castillo, estudiante del Instituto de Educación Media Superior (IEMS), afirmó que la movilización vecinal logró convertir una demanda popular en infraestructura, oportunidades de formación y espacios para el desarrollo comunitario.

El alumno solicitó la construcción de un auditorio que permita ampliar las actividades académicas, culturales y de convivencia dentro del plantel.

Por su parte, Diana Patricia Villalobos Ruiz, representante estudiantil de la UACM en Casa Libertad, llamó a las autoridades a garantizar el mantenimiento de las instalaciones, ampliar las becas y facilitar que la universidad disponga de la totalidad del predio que anteriormente ocupaba la cárcel de mujeres, con el propósito de contar con mejores condiciones para su crecimiento.

Las peticiones estudiantiles colocaron sobre la mesa los desafíos que persisten, pese a los avances alcanzados desde la creación de los planteles: mejorar la infraestructura, fortalecer los apoyos económicos y responder a la demanda educativa de una población en crecimiento.

 Brugada plantea una política penitenciaria con reinserción social

Además del tema educativo, la jefa de Gobierno se refirió a la necesidad de consolidar un sistema penitenciario que cumpla con la ley y garantice los derechos humanos, pero que también permita a las personas privadas de la libertad reintegrarse a la sociedad.

“Las cárceles deben cumplir la ley, pero también una misión social: que quien salga tenga una oportunidad real de no regresar. Esa es la tarea fundamental”, sostuvo.

A 29 años de aquella movilización, el movimiento “Prepa sí, cárcel no” permanece como un referente de organización social en Iztapalapa. Para Brugada, su principal legado es demostrar que las comunidades pueden incidir en las decisiones públicas y defender un modelo de ciudad en el que el acceso a la educación y los servicios no dependa del lugar donde se vive.

El nuevo compromiso de construir seis planteles educativos abre una siguiente etapa para esa demanda histórica. Su alcance dependerá de que los proyectos anunciados se traduzcan en obras, espacios suficientes y oportunidades concretas para las juventudes de las zonas periféricas de la capital.


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