Morena llama a cerrar filas por transformación nacional
Durazo pide unidad, inclusión y nuevos cuadros para acompañar a Sheinbaum y evitar divisiones rumbo al segundo tramo de gobierno.
En el marco de los 15 años de Morena, el presidente del Consejo Nacional del partido, Alfonso Durazo Montaño, llamó a cerrar filas, fortalecer la organización interna y colocar la continuidad del proyecto de transformación por encima de las disputas entre grupos y aspirantes.
Durante la celebración realizada en el Auditorio Nacional, Durazo sostuvo que el principal reto de Morena ya no consiste únicamente en conquistar espacios de poder, sino en preservar la cohesión del movimiento y garantizar que las transformaciones impulsadas desde 2018 tengan continuidad.
Ante dirigentes, gobernadores, legisladores, consejeros y militantes, destacó que el aniversario representa un momento para hacer un balance del camino recorrido y, al mismo tiempo, definir las responsabilidades que enfrenta el partido en su nueva etapa.
Durazo recordó que el Auditorio Nacional fue escenario, hace 15 años, del acto fundacional del movimiento político que posteriormente se convertiría en Morena. En aquel momento, señaló, participaron figuras que hoy ocupan responsabilidades centrales en la vida pública, entre ellas Claudia Sheinbaum, quien entonces fue una de las primeras oradoras y actualmente encabeza el Poder Ejecutivo federal.
El dirigente morenista vinculó los orígenes del movimiento con las luchas sociales y democráticas de décadas anteriores, particularmente con la memoria del 2 de octubre de 1968. Desde esa perspectiva, sostuvo que Morena surgió como un instrumento político para impulsar una transformación por la vía pacífica y construir un proyecto nacional basado en soberanía, justicia y democracia.
En su discurso, Durazo también contrastó el proyecto de Morena con el modelo neoliberal, al que responsabilizó de haber profundizado la desigualdad, precarizado los salarios y concentrado decisiones públicas en grupos de poder.
Afirmó que una de las principales transformaciones impulsadas por el movimiento ha sido demostrar que políticas sociales de alcance universal y una mayor separación entre los intereses económicos y las decisiones políticas son posibles.
Unidad, el desafío inmediato
Uno de los ejes centrales de su mensaje fue la necesidad de mantener la unidad interna, especialmente después de la definición de las Coordinaciones Estatales de la Transformación.
Durazo reconoció el trabajo realizado por la dirigencia nacional y llamó a integrar en un mismo proyecto a los distintos liderazgos y equipos que participaron en los procesos internos.
Advirtió que las diferencias por candidaturas, cargos o posiciones pueden convertirse en factores de división y planteó que todos los grupos deben aportar su respaldo a una estructura común.
En ese sentido, señaló que Morena necesita construir coaliciones amplias e incluyentes dentro del propio movimiento, incorporando a los equipos y simpatizantes de los distintos aspirantes para ampliar su base social.
También defendió la continuidad de la alianza con el Partido del Trabajo y el Partido Verde, al considerar que la colaboración entre esas fuerzas ha acompañado distintas etapas del proceso político iniciado en 2018.
Cuatro retos para el partido
Durazo identificó cuatro desafíos para la siguiente etapa de Morena: preservar la congruencia y la honestidad en el ejercicio público; fortalecer la organización con inclusión y reconocimiento de la pluralidad; consolidar las transformaciones institucionales, y formar nuevos cuadros políticos.
El último punto fue acompañado por un llamado específico a las nuevas generaciones.
“Nuestros tiempos pasarán, pero la transformación deberá permanecer”, sostuvo, al plantear que la responsabilidad de la actual generación es entregar un movimiento fortalecido a quienes asumirán su conducción en el futuro.
El dirigente también subrayó que Morena enfrenta un nivel elevado de escrutinio público y mediático, por lo que pidió a sus integrantes actuar con responsabilidad y evitar conductas que puedan profundizar las diferencias internas.
A su juicio, representar a Morena implica asumir una responsabilidad política frente a sus principios y frente a quienes respaldan al movimiento.
Respaldo a Sheinbaum
En otro de los momentos centrales de su intervención, Durazo expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y destacó su conducción del gobierno federal durante la actual etapa de la transformación.
Señaló que el movimiento cuenta con un programa de gobierno, una estructura partidista y una militancia organizada, elementos que, dijo, deben ponerse al servicio de la continuidad del proyecto nacional.
El presidente del Consejo Nacional de Morena también planteó que la política no debe reducirse a la confrontación permanente. En su mensaje, describió la prudencia, el diálogo y la firmeza como elementos que, desde su perspectiva, deben acompañar el ejercicio del gobierno.
Con ese argumento, llamó a respaldar a Sheinbaum durante el segundo tramo de su administración y a evitar que las disputas internas desplacen los objetivos generales del movimiento.
“La transformación deberá permanecer”
Al cerrar su discurso, Durazo presentó los 15 años de Morena como una etapa de organización política y social que permitió al movimiento convertirse en una de las principales fuerzas partidistas del país.
Sin embargo, evitó plantear el aniversario únicamente como una celebración y lo convirtió en un llamado a asumir responsabilidades frente a la siguiente etapa.
“La fuerza pertenece al pueblo”, afirmó, al insistir en que el crecimiento político de Morena debe entenderse como un mandato que obliga a mantener la unidad, la organización y la formación de nuevas generaciones.
El mensaje concluyó con una convocatoria a caminar como un solo movimiento, respaldar a la presidenta y mantener cohesionada la estructura partidista para enfrentar los desafíos políticos de los próximos años.
