León XIV volverá al santuario que marcó su pontificado
El Papa presidirá una misa en Genazzano, donde mantiene un vínculo espiritual con la Madre del Buen Consejo desde décadas atrás
El papa León XIV regresará el próximo 7 de septiembre al Santuario de la Madre del Buen Consejo, en Genazzano, localidad ubicada a unos 40 kilómetros de Roma, para presidir una misa en la víspera de la festividad de la Natividad de la Santísima Virgen María.
La visita tendrá un significado especial para el pontífice, quien acudió al mismo santuario apenas dos días después de su elección, el 10 de mayo de 2025, en lo que fue su primera salida privada como Papa.
La celebración comenzará a las 18:00 horas y reunirá a religiosos agustinos y fieles en este histórico centro de devoción mariana. Durante la jornada también será inaugurado un cuadro que representa a León XIV rezando frente a la imagen de la Virgen, siguiendo una tradición en la que aparecen retratados otros pontífices que visitaron el lugar.
El vínculo de León XIV con la Madre del Buen Consejo se remonta a varias décadas. Antes de llegar al pontificado, visitó el santuario por primera vez como joven estudiante en Roma, a principios de los años 80. Posteriormente regresó en distintas ocasiones durante su trayectoria como religioso agustino, prior general de la orden, obispo de Chiclayo y cardenal.
Incluso antes de su primera aparición pública como pontífice, el 8 de mayo de 2025, León XIV se encontró ante la imagen de la Madre del Buen Consejo mientras rezaba en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico.
Durante aquella primera visita como Papa a Genazzano, expresó su deseo de acudir al santuario para encomendar su nueva misión. En el libro de visitas dejó constancia de la importancia que la figura de María ha tenido en su vida espiritual y pidió su acompañamiento en la responsabilidad que acababa de asumir como sucesor de Pedro.
El santuario también posee una historia profundamente ligada a la tradición agustiniana. En el lugar existía desde el siglo XIII una pequeña iglesia dedicada a Santa María. En 1356, los señores de la familia Colonna confiaron su atención pastoral a los agustinos, quienes posteriormente ampliaron el templo y el convento.
Uno de los episodios centrales de la historia del recinto ocurrió el 25 de abril de 1467, cuando apareció, según la tradición del santuario, una imagen de la Virgen sobre una pared de la iglesia en construcción. Dos peregrinos procedentes de Albania aseguraron reconocerla como la imagen venerada en Shkodër, lo que convirtió al lugar en un importante destino de peregrinación.
La devoción se extendió durante siglos y el santuario recibió a diversos pontífices, entre ellos Urbano VIII, Pío IX, Juan XXIII y Juan Pablo II. Sus visitas forman parte de la memoria del recinto y están representadas en imágenes dentro de una de sus capillas.
La próxima visita de León XIV reforzará así una relación que antecede a su elección y que combina su identidad agustiniana con su particular devoción a la Madre del Buen Consejo.
La celebración de septiembre tendrá además un componente simbólico: el nuevo retrato del pontífice orando ante la Virgen quedará incorporado a la tradición iconográfica del santuario, junto con las representaciones de los papas que lo han visitado a lo largo de la historia.
