Rusia declara “terrorista y extremista” al fundador de Telegram, Pavel Durov
El gobierno de Rusia incluyó este jueves al fundador de Telegram, Pavel Durov, en su registro oficial de “terroristas y extremistas”, una decisión que eleva la presión sobre el empresario tecnológico en medio de una investigación penal impulsada por las autoridades rusas.
La medida llega pocos días después de que Moscú anunciara una orden de búsqueda internacional en su contra, bajo el argumento de que Telegram habría permitido que los servicios de inteligencia de Ucrania utilizaran la plataforma para reclutar personas y coordinar actividades de sabotaje dentro del territorio ruso.
Las acusaciones del FSB
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) sostiene que Telegram no eliminó canales automatizados ni cuentas que, según la versión oficial, fueron utilizadas para planear atentados, ataques contra infraestructura y otras actividades consideradas terroristas.
Además, las autoridades rusas afirman que la aplicación tampoco retiró contenidos relacionados con fraudes informáticos y delitos graves, asegurando que esa falta de control provocó víctimas mortales y pérdidas económicas millonarias. Sin embargo, hasta el momento el Kremlin no ha presentado pruebas públicas que vinculen directamente a Durov con esos hechos.
Investigación por presunto reclutamiento de menores
El Comité de Investigación ruso aseguró que una de las principales líneas del caso involucra al popular bot de citas DaiVinchik, conocido también como Leo.
Según las autoridades, dicho servicio habría sido utilizado por la inteligencia ucraniana para captar a adolescentes rusos y convencerlos de participar en incendios, sabotajes y ataques contra instalaciones estratégicas. Moscú informó que, desde julio de 2025, al menos 46 menores han sido detenidos por su presunta participación en estos actos.
Proceso penal con posibles penas de cadena perpetua
La investigación fue abierta bajo un artículo del Código Penal ruso que sanciona la colaboración con actividades terroristas y contempla penas que pueden llegar hasta la cadena perpetua.
Aunque Rusia anunció una búsqueda internacional, esto no significa automáticamente que exista una notificación roja emitida por Interpol contra Durov, quien reside oficialmente en Dubái, donde también se encuentra la sede principal de Telegram.
Durov denuncia persecución política
El empresario, de 41 años, rechazó nuevamente las acusaciones y calificó el proceso como un intento del Kremlin por restringir la libertad digital.
En declaraciones previas, Durov afirmó que las autoridades rusas buscan justificar nuevas limitaciones al acceso de Telegram mediante acusaciones que considera infundadas, al tiempo que denunció ataques contra la privacidad y la libertad de expresión de los ciudadanos.
Telegram, en el centro de la disputa tecnológica
La ofensiva judicial coincide con una estrategia del gobierno ruso para impulsar MAX, la aplicación de mensajería respaldada por el Estado, mientras incrementa las restricciones técnicas sobre Telegram.
Pese a ello, la plataforma continúa siendo una herramienta ampliamente utilizada tanto por organismos oficiales como por medios de comunicación, corresponsales de guerra y fuerzas militares involucradas en el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Una larga confrontación con el Kremlin
La relación entre Pavel Durov y el gobierno ruso mantiene años de tensión. Tras fundar la red social VKontakte, el empresario se negó a colaborar con las autoridades durante las protestas contra Vladímir Putin en 2011 y 2012 y posteriormente rechazó entregar información de activistas ucranianos vinculados al movimiento Maidán.
Después de perder el control de VKontakte en 2014, abandonó Rusia y concentró sus esfuerzos en Telegram, aplicación creada junto con su hermano Nikolái Durov en 2013.
Entre 2018 y 2020, Moscú intentó bloquear Telegram por negarse a proporcionar las claves de cifrado al FSB, aunque la medida fracasó y posteriormente fue retirada.
También enfrenta investigaciones en Francia
Además del proceso abierto en Rusia, Durov continúa bajo investigación judicial en Francia por presunta falta de cooperación para combatir delitos como narcotráfico, fraude, lavado de dinero y distribución de material de abuso sexual infantil a través de Telegram.
El empresario fue detenido en París en agosto de 2024, quedó bajo control judicial tras pagar una fianza millonaria y posteriormente recuperó la libertad para viajar, aunque la investigación francesa permanece activa.
Desde entonces, Telegram ha reforzado sus políticas de moderación de contenidos y ha incrementado su colaboración con algunas solicitudes judiciales.
Una figura bajo presión internacional
Con más de mil millones de usuarios en todo el mundo, Telegram se ha convertido en una de las plataformas de comunicación más influyentes del planeta, especialmente desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Actualmente, Pavel Durov enfrenta presiones desde dos frentes: mientras Francia exige una mayor cooperación para combatir delitos en línea, Rusia sostiene que la plataforma no censura ni comparte suficiente información con los servicios de seguridad. La inclusión del empresario en la lista rusa de “terroristas y extremistas” representa el episodio más severo de una confrontación que lleva más de una década.
