Expertos dicen que los ataques de EEUU a lanchas no han servido de nada
La Chispa te informa que expertos afirman que los ataques de EEUU a lanchas no han servido para reducir de manera significativa el tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense. Desde el inicio de esta estrategia impulsada por el gobierno de Donald Trump, cerca de 200 personas han muerto en operativos militares desarrollados en aguas sudamericanas, una medida que buscaba frenar el flujo de drogas ilícitas.
Millonaria inversión con resultados cuestionados
La campaña militar ha representado un gasto aproximado de 4 mil 700 millones de dólares e incluye el despliegue de aviones AC-130J Ghostrider, cazas F-35, destructores de misiles y miles de efectivos militares. Sin embargo, especialistas en salud pública, adicciones y seguridad consideran que los resultados no justifican los costos humanos y económicos.
Los estudios analizan factores como precios en las calles, pureza de la droga, sobredosis e incautaciones fronterizas. Los datos muestran que la cocaína sigue siendo accesible y relativamente barata en gran parte de Estados Unidos. Para muchos investigadores, los ataques de EEUU a lanchas no han servido para afectar la oferta disponible en el mercado ilegal ni para generar cambios relevantes en el consumo.

La cocaína mantiene su presencia en Estados Unidos
Investigadores como Carl Latkin y Nabarun Dasgupta sostienen que los precios de la cocaína continúan entre 60 y 100 dólares por gramo en numerosas ciudades estadounidenses. Además, los niveles de pureza apenas han variado desde el inicio de las operaciones militares.
Los expertos destacan que los ataques de EEUU a lanchas no han servido porque los grupos criminales han modificado sus rutas de transporte. Actualmente recurren con mayor frecuencia a contenedores marítimos y corredores terrestres por Centroamérica, compensando las pérdidas ocasionadas por la destrucción de embarcaciones.

Cambios en las rutas del narcotráfico
Las autoridades estadounidenses reportan mayores incautaciones de cocaína por parte de la Guardia Costera. No obstante, la producción en Sudamérica, especialmente en Colombia, supera ampliamente las cantidades decomisadas. Esto evidencia que el narcotráfico mantiene una capacidad de adaptación constante frente a los operativos militares.
Críticas legales y efectos limitados
Juristas y especialistas en derechos humanos cuestionan la legalidad de los ataques, argumentando que el ejército estadounidense no puede atacar civiles sin una amenaza inminente. Incluso altos mandos militares han reconocido que esta estrategia no representa una solución de largo plazo para combatir el narcotráfico.
