Trump reduce dos áreas protegidas en Utah
La Chispa te informa que Trump reduce dos áreas protegidas en Utah, una decisión que genera debate internacional por el impacto ambiental y económico. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó órdenes ejecutivas el lunes 13 de julio de 2026 para disminuir drásticamente dos monumentos nacionales protegidos a menos de una décima parte de su tamaño actual.
Cientos de miles de hectáreas que estaban bajo protección podrán destinarse a actividades como extracción de combustibles fósiles y minería. La medida forma parte de una serie de acciones impulsadas por la administración Trump sobre regulaciones ambientales y territorios federales.
Trump reduce dos áreas protegidas: las zonas afectadas
El Grand Staircase-Escalante, conocido por su riqueza fósil, abarca cerca de 769.000 hectáreas, mientras que Bear Ears cuenta con 546.325 hectáreas. Trump reduce dos áreas protegidas al argumentar que las designaciones originales excedían los límites establecidos por la Ley de Antigüedades de 1906.
Argumentos del gobierno y críticas ambientales
Trump anunció la decisión desde la Casa Blanca acompañado por funcionarios republicanos, entre ellos el gobernador de Utah y senadores del estado. Sus partidarios aseguran que la medida corrige una intervención federal excesiva y permitirá aprovechar recursos considerados estratégicos para la seguridad nacional.

Los opositores señalan que Trump reduce dos áreas protegidas sin una autorización del Congreso, ya que consideran que la ley permite crear monumentos nacionales, pero no disminuirlos. Organizaciones conservacionistas preparan nuevas acciones legales para cuestionar la decisión ante los tribunales.
Antecedentes de la disputa territorial
Durante su primer mandato en 2017, Trump ya había reducido la extensión de ambos territorios. Posteriormente, el expresidente Joe Biden restauró las áreas protegidas a su tamaño original en 2021.
La batalla legal por los monumentos nacionales continúa
El abogado Thomas Delehanty, de Earthjustice, afirmó que la Ley de Antigüedades otorga autoridad presidencial para crear monumentos, pero no contempla claramente la reducción o eliminación de los mismos. La organización estudia reactivar demandas previas contra la administración Trump.
La nueva reducción representa una de las decisiones ambientales más importantes de la presidencia actual y podría establecer un precedente sobre el control de tierras públicas en Estados Unidos. Expertos consideran que el conflicto entre conservación y explotación de recursos seguirá en los tribunales durante los próximos años.
