Dimite ministro de Salud británico y se profundiza la crisis en el Gobierno de Starmer
El ministro de Salud del Reino Unido, Wes Streeting, presentó este jueves su renuncia al gabinete del primer ministro Keir Starmer, en una decisión que sacude al Gobierno laborista y aumenta las dudas sobre la continuidad del mandatario al frente del partido.
La dimisión ocurre apenas una semana después de los malos resultados obtenidos por el Partido Laborista en las elecciones locales celebradas el 7 de mayo, consideradas un duro golpe político para la administración británica.
Streeting cuestiona el liderazgo de Starmer
En la carta de renuncia, Streeting sostuvo que los recientes comicios dejaron en evidencia que Starmer no estaría en condiciones de conducir al laborismo hacia las elecciones generales previstas para 2029.
El ahora exministro pidió abrir una discusión interna sobre el futuro liderazgo del partido y defendió la necesidad de permitir la participación de varios aspirantes. En los últimos días, el político de 43 años había sido mencionado como uno de los posibles sucesores de Starmer.

Reconoce fortalezas, pero critica la falta de rumbo
Aunque Streeting reconoció algunos logros del primer ministro, como su actuación internacional y su postura para mantener al Reino Unido al margen del conflicto con Irán, también lanzó fuertes críticas contra la dirección del Gobierno.
Según expresó, la derrota electoral refleja el creciente rechazo ciudadano hacia la administración laborista y una serie de decisiones equivocadas, entre ellas los recortes en ayudas destinadas a jubilados.
“Donde necesitamos visión, tenemos vacío. Donde necesitamos dirección, tenemos deriva”, afirmó el exfuncionario en su comunicado.
Además, aseguró de forma contundente que Starmer no será quien conduzca al partido en los próximos comicios legislativos.
Crece la división dentro del Partido Laborista
La salida de Streeting marca la primera renuncia de un ministro del gabinete de Starmer, aunque en días recientes también dejaron sus cargos cuatro secretarios de Estado.
La crisis ha intensificado las fracturas internas dentro del Partido Laborista. Mientras un sector exige la salida inmediata del primer ministro o un calendario para su reemplazo, otros dirigentes aún respaldan su permanencia en el liderazgo.
