Papa León XIV llama a la unidad cristiana y al diálogo ecuménico durante encuentro con la Iglesia Anglicana
En un contexto marcado por tensiones globales y desafíos internos en distintas confesiones religiosas, el Papa León XIV aprovechó una audiencia en el Vaticano para reforzar su mensaje de paz, unidad y cooperación entre iglesias cristianas, al recibir este lunes a la Sarah Mullally.
El encuentro, celebrado en la Capilla Urbano VIII del Palacio Apostólico, no sólo tuvo un carácter protocolario, sino también simbólico: ambos líderes religiosos oraron juntos en el marco de la Pascua, subrayando la importancia del diálogo entre la Iglesia católica y la Comunión Anglicana en un momento clave para el cristianismo contemporáneo.
Durante su intervención, el Pontífice evocó el histórico acercamiento entre Roma y Canterbury, recordando la reunión entre Pablo VI y el arzobispo Michael Ramsey hace seis décadas, considerado un punto de inflexión en las relaciones ecuménicas. Este antecedente, dijo, sigue marcando el camino hacia una posible “plena comunión en la fe y la vida sacramental”.
En un tono reflexivo, el Papa centró su mensaje en la paz como eje del testimonio cristiano. Retomando una de sus ideas recurrentes, describió la paz de Cristo como “desarmada”, una forma de responder a la violencia sin recurrir a la confrontación. “Jesús respondió siempre a la agresión sin armas, invitándonos a hacer lo mismo”, afirmó.
Sin embargo, el líder católico advirtió que las divisiones entre cristianos representan un obstáculo serio para la credibilidad del mensaje evangélico en el mundo actual. “Si el mundo ha de acoger nuestra predicación con sinceridad, debemos eliminar todo aquello que impida anunciar el Evangelio con unidad”, sostuvo.
El Papa también reconoció los avances logrados tras décadas de diálogo teológico entre católicos y anglicanos, aunque admitió que persisten diferencias complejas. En este sentido, subrayó que ambas tradiciones enfrentan hoy desafíos similares en temas doctrinales y pastorales, lo que, lejos de separarlas, debería abrir nuevas oportunidades de colaboración.
Retomando palabras de Francisco dirigidas en 2024 al primado anglicano, León XIV fue enfático: “Sería un escándalo que, por nuestras divisiones, no cumpliéramos con la vocación común de dar a conocer a Cristo”. Añadió que también lo sería dejar de trabajar por superar las diferencias, incluso aquellas que parecen irreconciliables.
El encuentro concluyó con un llamado a continuar fortaleciendo los lazos de amistad, diálogo y cooperación entre ambas iglesias, en un esfuerzo conjunto por proyectar un mensaje de paz y esperanza en el escenario global.
La reunión reafirma el papel del Vaticano como un actor clave en la diplomacia religiosa y el impulso del ecumenismo, en momentos en que la unidad cristiana se presenta no sólo como un ideal teológico, sino como una necesidad frente a los retos contemporáneos.
