Arqueólogos encuentran pruebas del fuego más antiguo creado por el humano
La Chispa trae noticias del pasado de la humanidad pues Arqueólogos encuentran pruebas del fuego más antiguo. Este descubrimiento ha despertado un enorme interés porque redefine la línea temporal de la evolución humana y el dominio del fuego. Un grupo de arqueólogos encontró en un campo del este de Inglaterra evidencias decisivas del primer caso conocido de control del fuego, lo que marca un punto de inflexión dramático en la historia de nuestra especie.
Un hallazgo que reescribe la evolución humana: Arqueólogos encuentran pruebas del fuego más antiguo
En Barnham, Suffolk, el descubrimiento de tierra cocida, hachas de sílex destrozadas por calor y fragmentos de pirita indica que los primeros humanos —probablemente neandertales— ya eran capaces de crear y mantener fuego. Estas pruebas, 400.000 años antiguas, superan por 350.000 años todo registro previo, un detalle que coloca este sitio a la vanguardia del conocimiento arqueológico. Este avance también revela cómo el fuego permitió cocinar alimentos, defenderse de animales y fortalecer vínculos sociales alrededor del brillo nocturno.

Contexto ancestral y técnicas avanzadas de análisis
Determinar dónde se originó el control deliberado del fuego ha sido siempre un reto. Las cenizas y carbones suelen degradarse y diferenciar entre incendios naturales y provocados es complejo. Sin embargo, los residuos químicos hallados en Barnham mostraron indicios de combustiones intensas y repetidas, algo que solo un grupo humano organizado podría generar.
Arqueólogos encuentran pruebas del fuego más antiguo y este hecho abre nuevas rutas para estudiar yacimientos de Israel, Kenia y Sudáfrica, donde antes se sospechaban posibles fogatas humanas.

Pistola humeante y expansión humana
Las piezas de pirita fueron la prueba final: este mineral, no presente en la zona, debió ser transportado por los antiguos habitantes debido a su capacidad para generar chispas. Además, la presencia de hachas de sílex confirma actividad humana, posiblemente de neandertales que migraron desde Europa por un puente terrestre hoy inexistente. Este tipo de hallazgo no solo aporta datos sobre su vida diaria, sino también sobre sus habilidades tecnológicas, su movilidad y su capacidad de adaptación.
