Volcán de Fuego reduce su actividad, pero Guatemala mantiene vigilancia por riesgos volcánicos
El volcán de Fuego de Guatemala ha mostrado una disminución en la intensidad de sus erupciones durante las últimas horas, luego de registrar una fuerte actividad que generó columnas de ceniza de hasta seis kilómetros de altura. Sin embargo, las autoridades mantienen activas las medidas de prevención ante la acumulación de material volcánico en las zonas cercanas.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informó que el coloso redujo su actividad respecto a los primeros días de la semana, aunque continúa presentando explosiones constantes.
El coloso aún registra explosiones y emisión de ceniza
De acuerdo con el reporte más reciente del Insivumeh, el volcán presenta entre cinco y diez explosiones por hora, con columnas de ceniza que alcanzan aproximadamente los 4 mil 500 metros sobre el nivel del mar.
El organismo también detalló la actividad de los otros volcanes activos del país. El Santiaguito mantiene entre una y cuatro explosiones por hora, además de expulsión de bloques de roca, mientras que el Pacaya registra principalmente procesos de desgasificación con emisiones de hasta 100 metros sobre el cráter.
Guatemala cuenta con 37 estructuras volcánicas registradas, aunque únicamente tres permanecen activas: Fuego, Santiaguito y Pacaya.
Más de mil 600 personas fueron evacuadas
La reciente fase eruptiva del volcán obligó a realizar evacuaciones preventivas en comunidades de los departamentos de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez, donde más de mil 600 habitantes fueron trasladados como medida de seguridad.

Además, la caída de ceniza afectó a más de 29 mil personas, principalmente en zonas cercanas al volcán.
Aunque el comportamiento del volcán regresó a niveles considerados dentro de sus parámetros habituales, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) decidió mantener las alertas activas.
Persisten riesgos por material acumulado
La Conred mantiene alerta anaranjada institucional para Sacatepéquez y amarilla para Escuintla y Chimaltenango, con el objetivo de mantener preparados a los cuerpos de emergencia y autoridades locales.
El organismo advirtió que todavía existen riesgos relacionados con el material volcánico acumulado, entre ellos el descenso de lahares, la dispersión de ceniza y otros fenómenos asociados a la actividad del volcán.
Lluvias podrían aumentar riesgo de deslaves
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre la influencia de la onda del este número 25, un sistema meteorológico que favorece la presencia de lluvias y tormentas eléctricas en la región de la Bocacosta guatemalteca.
Estas condiciones podrían incrementar la posibilidad de movilización de sedimentos y material volcánico acumulado en las laderas del coloso.
Un volcán marcado por una tragedia reciente
Ubicado a unos 50 kilómetros al suroeste de Ciudad de Guatemala, el Volcán de Fuego alcanza los 3 mil 763 metros de altura y es uno de los más activos de Centroamérica.
El coloso es recordado por la devastadora erupción del 3 de junio de 2018, considerada una de las mayores tragedias naturales recientes del país, que dejó 202 personas fallecidas y al menos 229 desaparecidas.
