Trudeau llama a México a no ceder ante presiones de Trump en revisión del T-MEC
En el marco de la 89 Convención Bancaria celebrada en Cancún, el ex primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, advirtió que la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será un momento decisivo para el futuro económico de la región, en el que México deberá evitar respuestas precipitadas frente a las posturas de Donald Trump.
Desde un enfoque estratégico, Trudeau subrayó que uno de los principales riesgos en la negociación será la posible fragmentación entre los socios norteamericanos, impulsada —según anticipó— por intereses políticos desde Estados Unidos. En este sentido, planteó que la clave para enfrentar este escenario radica en fortalecer la coordinación entre México y Canadá, priorizando una agenda común que permita equilibrar la relación trilateral.
El exmandatario canadiense destacó que la relevancia del acuerdo comercial trasciende a la región, al señalar que las economías de América del Norte representan cerca del 30% del Producto Interno Bruto global. Bajo esta perspectiva, insistió en que cualquier modificación al tratado debe preservar su esencia integradora y evitar decisiones que limiten el comercio, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica.
Trudeau también delineó el impacto que tendrá el resultado de la revisión del T-MEC en el mediano plazo. Explicó que, si se alcanza un consenso durante este año, el acuerdo podría extender su vigencia hasta 2042; sin embargo, de no lograrse un entendimiento, el horizonte se reduciría a 2036, lo que implicaría menor certidumbre para inversiones y cadenas productivas en la región.
En su intervención, reconoció la experiencia de Trump como negociador, aunque advirtió que muchas de sus propuestas suelen ser planteamientos iniciales que no necesariamente prosperan, por lo que recomendó a México mantener firmeza en la defensa de sus intereses y no sobrerreaccionar ante posiciones que podrían modificarse en el proceso.
Más allá de la coyuntura comercial, Trudeau situó el debate en un contexto global de creciente ansiedad económica, donde —dijo— han surgido discursos políticos que promueven el proteccionismo. Frente a ello, defendió el libre comercio como motor de crecimiento y bienestar, al tiempo que alertó sobre los riesgos de retroceder en la apertura económica.
Finalmente, hizo un llamado a reforzar la estabilidad institucional en los tres países, al considerar que la confianza en las reglas del juego es un factor clave para reducir la incertidumbre entre la población y garantizar beneficios compartidos. En ese sentido, insistió en que la cooperación entre México y Canadá no solo es conveniente, sino necesaria para sostener la competitividad de América del Norte en el escenario global.
