Somos México y sus delincuentes
Para convertirse en un verdadero partido de derecha es necesario tener, por lo menos, un militante en la cárcel, y ese requisito lo acaba de cumplir el recién nacido Somos México. Algunos de los dirigentes de la oposición están libres a causa de la corrupción en el viejo Poder Judicial, incluso evasores millonarios de impuestos como Ricardo Salinas Pliego, y otros que deberían estar en la cárcel, pero hay un puente que une a ese partido con la impunidad.
Se sospecha que parte del financiamiento de ese partido pudo llegar a través de los negocios sucios de Ruffo, en las operaciones de su empresa Ingemar, fundada en 2018, en 2023 dio un inexplicable giro al mercado energético, que está ligada al contrabando de hidrocarburos. Vinculada con la entrada irregular de 15 millones de litros de hidrocarburo, los cuales fueron asegurados en dos operativos en Coahuila, cuando eran transportados en 129 ferrotanques.
La sorpresiva asistencia en las asambleas de Somos México, requeridas por el INE, tiene factores económicos de origen desconocido, hay más de 100 de ellas sin explicación lógica de su financiamiento, por la nutrida presencia de mexicanos donde no había llegado aún su propaganda, es decir, donde eran desconocidos tanto sus colores, como membrete y líderes.
Las indagatorias identifican como partícipes del presunto esquema criminal al español José Merino Cuervo y a la empresa Lambrucat, cuyas instalaciones principales están en Houston, Texas, y en México tiene oficinas en Monterrey, San Luis Potosí y Querétaro. Tres estados en manos de la oposición.
Además, a Ingemar se le vincula con otro par de aseguramientos de huachicol en Tamaulipas, por unos 7 millones de litros de combustible. También está involucrada en las investigaciones por la red de contrabando de combustible que involucra al que fuera dueño de Miss Universo, Raúl Rocha Cantú, una organización criminal que operó desde 2024.
Lo mismo sucede con la adopción de Somos México de Julián LeBarón, quien sale irracionalmente en defensa de Ruffo y se candidatea para ser gobernador de su estado siendo extranjero, es acusado de enajenar agua y tierras de campesinos de Chihuahua, con varias demandas en su contra por desvíos de agua, realizados por esta familia. Asociados con los menonitas, los LeBarón, fueron denunciados penalmente por provocar escasez de agua en varias comunidades y contra habitantes de Chihuahua tras perfora cientos de pozos ilegales y poseer aguas concesionadas ilegalmente en el sexenio de Peña Nieto, con sobornos de entre 12 mil y 25 mil dólares para lograr beneficios a favor de unas plantaciones de nogal en los municipios de Cuauhtémoc, Riva Palacio, Namiquipa, Buenaventura y Ahumada, entre otros.
Desde luego que la adopción indiscriminada de Somos México tiene delincuentes menores pero no por ello menos dañinos, tal es el caso del panista Israel Rivas, quien se erigió como líder de los familiares de niños con cáncer, porque aseguraba tener un hijo, a veces era hija, con esa enfermedad, su partido lo apoyó, aunque en realidad no tenía descendencia con esa enfermedad.
En su Consejo Consultivo Ciudadano hay gente más cercana a la investigación por delitos penales que a la democracia, sin calidad moral y dudas sobre su honorabilidad, favorecidos del viejo poder Judicial, como Elena Chávez, Cecy Flores, Ignacio Morales Lechuga, Javier Laynez, Macario Schettino, María Amparo Casar, María Elena Morera, Rubén Aguilar, entre otros muchos.
Somos México está en peligro de perder su intento por ser partido político antes de su prueba de fuego, muchos de sus integrantes tienen cuentas pendientes con la ley, además de serias dudas sobre su financiamiento.
