Sheinbaum reconfigura la Cancillería: salida por salud de Juan Ramón de la Fuente y relevo generacional en la SRE
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció una reconfiguración en la conducción de la política exterior mexicana tras la salida del canciller Juan Ramón de la Fuente, quien dejará el cargo por motivos de salud relacionados con un problema delicado en la espalda que requiere un proceso de rehabilitación especializado.
Durante el anuncio, la mandataria subrayó que la decisión responde a una necesidad médica impostergable y no a diferencias políticas o de desempeño. Reconoció el trabajo del ahora exsecretario al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores, destacando su papel en la consolidación de una política exterior basada en los principios constitucionales y en la defensa de los mexicanos en el extranjero.
Sheinbaum dejó claro que, pese a su salida formal del cargo, De la Fuente continuará colaborando en el proyecto de gobierno una vez que concluya su rehabilitación, lo que revela la intención de mantener continuidad estratégica en la diplomacia mexicana. “Va a seguir ayudándonos en distintos temas”, aseguró.
Relevo con perfil técnico y enfoque en América del Norte
En sustitución, la presidenta nombró como nuevo titular de la Cancillería a Roberto Velasco Álvarez, quien hasta ahora se desempeñaba como subsecretario para América del Norte.
El nombramiento marca un relevo generacional dentro del servicio exterior mexicano y refuerza el peso estratégico de la relación con Estados Unidos y Canadá en la agenda internacional del país. Velasco es considerado un perfil técnico con experiencia directa en la gestión bilateral en la región, así como en la operación cotidiana de la diplomacia mexicana.
La mandataria destacó su conocimiento en relaciones internacionales y su desempeño previo dentro de la dependencia, lo que, dijo, garantiza continuidad en los trabajos diplomáticos. También enfatizó la buena relación entre ambos, elemento que consideró clave para la coordinación en esta nueva etapa.
Balance de gestión y salida ordenada
Por su parte, De la Fuente agradeció la confianza de la presidenta y calificó su paso por la Cancillería como “una gran distinción y responsabilidad”. Recordó su participación desde la etapa de campaña, particularmente en los llamados “diálogos por la transformación”, donde se construyeron bases de interlocución con diversos sectores sociales.
El exfuncionario destacó que, bajo el liderazgo de Sheinbaum, México logró enfrentar retos internacionales con claridad y prestigio, siempre apegado a los principios de política exterior, como la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. Asimismo, resaltó el trabajo en favor de los connacionales en el extranjero, independientemente de su estatus migratorio.
En cuanto a su estado de salud, confirmó que se trata de un padecimiento delicado en la espalda, por el cual ya ha sido sometido a procedimientos médicos, lo que hace indispensable un periodo de rehabilitación que le impide continuar al frente de la dependencia.
Continuidad con ajustes
El movimiento en la Cancillería ocurre en un contexto donde México enfrenta retos clave en su relación con América del Norte, migración, comercio y cooperación regional. La llegada de Velasco apunta a una estrategia de continuidad con ajustes operativos, priorizando la interlocución con los principales socios del país.
Con este cambio, el gobierno de Sheinbaum busca equilibrar la estabilidad institucional con una renovación en los cuadros diplomáticos, sin romper con la línea política trazada desde el inicio de su administración.
