Sheinbaum fija línea de cero tolerancia a la corrupción, incluso dentro de Morena
Morelia, Michoacán.— Desde la capital michoacana, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, envió un mensaje contundente sobre el combate a la corrupción y la delincuencia: ningún partido político puede servir como refugio para prácticas ilegales, y menos aún Morena, fuerza que encabeza el proyecto de la Cuarta Transformación.
Al referirse a un caso que involucra a un alcalde emanado de Morena, la mandataria subrayó que la pertenencia partidista no otorga protección ni privilegios frente a la ley. Por el contrario, sostuvo que cualquier señalamiento sustentado debe ser investigado y, de proceder, llevado ante las instancias judiciales correspondientes, en apego estricto al debido proceso.
Sheinbaum explicó que la ruta institucional ante denuncias ciudadanas claras es la investigación con base en pruebas, seguida de un juicio en el que la persona señalada tenga pleno derecho a defenderse. Será el Poder Judicial —remarcó— el encargado de determinar responsabilidades y, en su caso, imponer sanciones, sin interferencias políticas.
La presidenta enfatizó que el principio de “cero impunidad” no es un discurso retórico, sino una directriz que aplica tanto a funcionarios públicos como a cualquier ciudadano. En ese sentido, señaló que las autoridades deben actuar de la misma manera ante denuncias, independientemente del cargo, filiación política o nivel de influencia de la persona involucrada.
Asimismo, destacó que la ley debe entenderse como una norma social indispensable para la convivencia democrática, y no como un instrumento selectivo. Bajo esta lógica, insistió en que el combate a la corrupción y a la delincuencia organizada es una condición necesaria para consolidar la transformación del país y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.
El pronunciamiento de Sheinbaum se da en un contexto de alta sensibilidad social frente a los temas de seguridad y legalidad, particularmente en entidades como Michoacán, donde la exigencia ciudadana por gobiernos honestos y responsables ha cobrado especial relevancia. Con este mensaje, la presidenta buscó dejar claro que su administración no tolerará desviaciones, incluso cuando provengan de filas afines a su propio movimiento político.
