Sheinbaum blinda bienestar y responde al campo
El presupuesto social alcanzará a 43 millones de mexicanos, con mayores recursos para productores, adultos mayores, estudiantes y familias vulnerables.
La austeridad y la justicia social no aparecen como conceptos opuestos en el tercer Paquete Económico del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo. La propuesta presupuestal para 2027 plantea destinar 992 mil 919 millones de pesos a programas sociales con reglas de operación, una bolsa equivalente a 2.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y dirigida a mantener una red de protección para cerca de 43 millones de mexicanos.
Al presentar el proyecto económico diseñado por la administración federal, el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, destacó que los programas sociales prioritarios continuarán funcionando como uno de los principales mecanismos de protección para la población, en una estrategia que busca mantener el respaldo a los sectores de menores ingresos.
Pero uno de los principales mensajes políticos del presupuesto está en el campo. Después de las movilizaciones y bloqueos carreteros protagonizados por productores que reclamaron mejores condiciones para comercializar maíz, trigo, frijol, café, cacao y miel, la respuesta del gobierno federal se traduce en una ampliación significativa de recursos para esquemas orientados a mejorar los ingresos de los pequeños productores.
El caso más significativo es Leche para el Bienestar, que contará con 6 mil 866 millones de pesos, lo que representa un incremento de 328 por ciento. El aumento busca fortalecer la compra y comercialización de productos del sector primario y mejorar las condiciones de quienes participan en las cadenas productivas.
A ello se suma Comercio Justo, programa que dispondrá de 11 mil 858 millones de pesos, un incremento de 311 por ciento. La apuesta es que los pequeños productores tengan mayores posibilidades de colocar sus mercancías en condiciones más favorables y evitar que los intermediarios determinen precios que los obliguen a vender incluso por debajo de sus costos.
De esta manera, el presupuesto incorpora una lectura política de las demandas del sector rural: en lugar de responder a las protestas únicamente mediante medidas administrativas, el gobierno plantea utilizar el gasto público como instrumento para atender los problemas de comercialización y fortalecer el ingreso de quienes producen alimentos.
El componente social también se mantiene en materia de salud. Salud Casa por Casa recibirá 5 mil millones de pesos, con un crecimiento de 20.19 por ciento. El programa busca acercar atención médica, vacunas, tratamientos y seguimiento a personas que enfrentan mayores dificultades para trasladarse a los centros de salud.
El objetivo es llevar los servicios directamente a los hogares de la población más vulnerable, reforzando una estrategia de atención preventiva y de proximidad que pretende reducir barreras de acceso a la salud.
La columna vertebral del gasto social, sin embargo, continuará en los programas dirigidos a adultos mayores y estudiantes. La Pensión para Adultos Mayores contará con 543 mil 498 millones de pesos, consolidándose como uno de los principales componentes del presupuesto social.
En educación, la Beca Universal Rita Cetina tendrá 133 mil 561 millones de pesos, destinada a respaldar a estudiantes de educación básica, particularmente a niñas y niños de primaria.
En conjunto, las asignaciones muestran que el gobierno de Sheinbaum pretende mantener como prioridad la transferencia directa de recursos a millones de familias, mientras concentra aumentos presupuestales en sectores que han planteado mayores dificultades económicas.
El proyecto para 2027 plantea así una combinación de continuidad y reorientación: se preservan los programas sociales de mayor alcance, pero también se canalizan recursos adicionales hacia áreas donde el gobierno identifica necesidades específicas, particularmente el campo y la atención médica de las comunidades vulnerables.
La dimensión política de la propuesta es clara: el gobierno busca demostrar que la disciplina fiscal puede coexistir con una política social expansiva, sin recurrir a nuevos impuestos ni, de acuerdo con el planteamiento presentado, aumentar el endeudamiento para financiar estas prioridades.
Más que un simple reparto de recursos, el Paquete Económico coloca al bienestar, al campo y a la protección de los sectores vulnerables como ejes de la política pública para el tercer año de la administración de Sheinbaum.
Con ello, la presidenta busca sostener uno de los principales pilares de su gobierno: que el gasto público tenga como destino prioritario a quienes históricamente han quedado al margen de las decisiones económicas y que las demandas sociales, particularmente las provenientes del campo, encuentren respuesta en políticas y recursos concretos.
