Rocha Moya, delirium de Maru
El Universal muestra su desesperación por figurar como un medio que da a conocer información sin sustento aunque caiga después en su propia trampa. Evidente desconocedor del oficio periodístico, porque dicho medio sólo ha vivido de las informaciones proporcionada por sus Mecenas, políticos del PRI y del PAN, y sus notas carecen de lógica.
Los insumos que ese diario recoge de la basura conservadora ni son actuales no son reales. Eligió nada menos que a una mitómana adicta al alcohol y otras sustancias como base de su información con la cualquiere impactar en el mundo de las noticas, a pesar de que la reaparición en un video de la gobernadora pansita es tardía y su tema tergiversado.
Nada tiene que decir una gobernadora sobre el tratado de Libre Comercio con Estados Unidos; sin embargo, su obsesión por sustituir su caso por el de Rubén Rosha Moya, va más allá de la lógica y la razón, al afirmar que por no investigarlo y entregarlo a Estados Unidos obligó a México a hacer una revisión anual del tratado. Cuando, esto estaba previsto y, además no solo fue a México como quiere hacer creer la señora sino a Canadá también y por lo tanto a Estados Unidos. Las sociedades se integran entre iguales no dentro del colonialismo servil que tienen en el cerebro los conservadores.
Como es parte del pensamiento mágico de los conservadores consideran que Estados Unidos es una especie de Olimpo de donde emanan todas las leyes y sus supuestos son hechos consumados, sus sospechas son sentencias y sus rumores evidencias de delitos, cuando se sabe de sobra que el vecino país en este momento está encabezado por el más delirante presidente de su historia.
El desafortunado video, tiene una visión poco informada, por decir lo menos, si no es que mal intencionada. Más adelante desde su obtusa visión asegura que no detener a Rosha Moya, cobró su primera factura que es el hecho de que Toyota se fuera a Texas, cuando en realidad se va a Guanajuato y sólo un área de esa empresa emigra a l estado gringo, por así convenir al proceso de producción, donde nada tiene que ver Rosha Moya.
A esta situación la dipsómana gobernadora asegura que México perdió la confianza de los inversionistas en medio de una serie de visitas de jefes de estado –como el rey de España, el presidente de Suiza, el primer mandatario de Corea del Sur, y los acuerdos telefónicos con la primera ministra de Japón–que rechazan las afirmaciones elementales de la panista.
Ante estas tergiversaciones de la realidad cualquier visión diferente a la suya tiene la interpretación de que se defiende a Rosha Moya, cuando en realidad no es así, simplemente se ubica en la realidad una problemática que nada tiene que ver con la interpretación que la derecha quiere imponer como verdad.
La Maru, junto con la derecha, considera que atrapando a Rocha Moya se acaba el narcotráfico y ejecutando las órdenes dictadas por Estados Unidos terminarían las presiones de Trump. Ninguna de las dos creencias es real.
Ese diario conoce muy bien las intenciones personales de la gobernadora y los entretelones de sus declaraciones así como las consignas de las que forma parte, por eso publica en falso, aunque luego tenga que pedir perdón.