Protestas estudiantiles sacuden Francia; miles salen a las calles
Las protestas estudiantiles volvieron a tomar fuerza en Francia, donde alrededor de 450 mil personas se movilizaron en 30 ciudades para exigir mejoras al sistema educativo y manifestarse contra las condiciones que enfrentan los alumnos.
De acuerdo con el ministro de Educación, 891 de los cerca de 3 mil 700 liceos del país participaron en la jornada. Sin embargo, las cifras sobre la asistencia fueron distintas: el Ministerio del Interior contabilizó al menos 260 mil manifestantes, mientras que la intersindical elevó la cifra a 450 mil.
Estudiantes reciben respaldo de sindicatos y familias
A las movilizaciones se sumaron sindicatos, padres de familia y académicos, quienes acompañaron a los estudiantes con el objetivo de mantener el carácter pacífico de las protestas, luego de los enfrentamientos registrados anteriormente entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
La actuación policial ha generado fuertes críticas y acusaciones de “represión”, mientras que las autoridades buscan contener la escalada del conflicto.
En un intento por reducir la tensión, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció la suspensión de clases durante el resto de la semana.
Cientos de detenidos y heridos
El Ministerio del Interior reportó 488 personas detenidas durante la jornada, además de 43 integrantes de las fuerzas de seguridad heridos.
Desde el comienzo del movimiento, las autoridades contabilizan 215 estudiantes y 85 trabajadores de la educación lesionados, mientras que la cifra de policías heridos asciende a 715. El gobierno también informó que más de 6 mil 500 personas han sido arrestadas desde el inicio de las protestas.
En Saint-Denis, suburbio de París, el alcalde Bally Bagayoko, integrante de Francia Insumisa, intervino durante uno de los momentos de tensión y pidió a los policías detener las agresiones contra los manifestantes.

Investigan posibles abusos policiales
La presión sobre las autoridades aumentó después de que la policía francesa abrió una decena de investigaciones internas por posibles abusos cometidos durante la contención de las movilizaciones.
Entre los casos bajo revisión se encuentra un video difundido en redes sociales en el que aparentemente un agente toca el cabello y el pecho de una joven detenida en Metz.
El origen del descontento educativo
El malestar entre los estudiantes no es nuevo. Una de las principales críticas está relacionada con Parcoursup, el sistema utilizado para acceder a la educación superior en Francia, señalado por sectores estudiantiles como elitista y poco transparente.
La inconformidad también se intensificó después de los resultados del informe PISA, que mostraron uno de los desempeños educativos más bajos de los estudiantes franceses desde el año 2000.
Ante el escenario de creciente tensión, el presidente Emmanuel Macron convocó a una reunión de emergencia con Lecornu y el ministro de Educación, Édouard Geffray, para analizar la crisis. Hasta el momento no se habían dado a conocer los resultados del encuentro.
Las protestas cruzan la frontera
El movimiento también tuvo eco en Bélgica, donde estudiantes de centros francófonos se movilizaron en ciudades como Lieja, Bruselas y Mons.
Las protestas fueron motivadas por reclamos relacionados con el costo de la educación superior, la falta de espacios en las aulas y las extensas jornadas escolares, según medios locales.
Trump atribuye las protestas a la migración y al islam
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump también se pronunció sobre la situación francesa. El mandatario sostuvo que las movilizaciones no están relacionadas únicamente con la educación y las vinculó con la migración y el islam.
Sus declaraciones generaron controversia al asegurar que, a su juicio, se trata de un intento del islam por apoderarse de Francia, país que calificó como anteriormente “grande”.
