Prevención doméstica frente a un riesgo cotidiano: la Ciudad de México apuesta por detectar antes de lamentar
En una capital donde las fugas de gas provocan en promedio 11 incidentes diarios, la política de protección civil comienza a desplazarse del enfoque reactivo al preventivo. Con el arranque del programa “Detector que Salva”, el Gobierno de la Ciudad de México puso en el centro de la agenda un riesgo que suele pasar inadvertido en los hogares, pero que cada año deja alrededor de 4 mil emergencias atendidas por cuerpos de auxilio.
Desde la alcaldía Coyoacán, la jefa de Gobierno Clara Brugada Molina encabezó la entrega inicial de 10 mil detectores de gas y humo, una acción que busca no sólo reducir accidentes, sino construir una cultura de autoprotección en las viviendas, particularmente en las unidades habitacionales donde reside cerca del 40 por ciento de la población capitalina.
“La prevención es nuestra fuerza”, sostuvo la mandataria al subrayar que muchas tragedias pueden evitarse si se actúa antes de que el riesgo sea visible. En ese sentido, el programa no se limita a la dotación de dispositivos, sino que incorpora capacitación comunitaria, difusión de protocolos de actuación y corresponsabilidad ciudadana.

Tecnología al servicio de la vida cotidiana
Los detectores entregados funcionan de manera permanente mediante sensores que analizan la composición del aire en espacios cerrados. Su utilidad radica en que identifican concentraciones anormales de gas o monóxido de carbono antes de que se genere una explosión, un incendio o una intoxicación silenciosa.
De acuerdo con las autoridades, estos dispositivos permiten anticiparse a tres de los principales riesgos domésticos:
- Explosiones o incendios por acumulación de gases inflamables.
- Intoxicaciones por monóxido de carbono.
- Asfixia por disminución de oxígeno en espacios cerrados.
El objetivo, explicó Brugada, es que esta primera entrega funcione también como incentivo para que más familias adquieran e instalen detectores en sus hogares, normalizando su uso como ocurre con otros equipos de seguridad.
Un enfoque integral de vivienda segura
El secretario de Vivienda, Inti Muñoz Santini, enmarcó el programa dentro de una visión más amplia de gestión de riesgos urbanos. Señaló que los créditos de mejoramiento de vivienda, la producción de nuevos desarrollos habitacionales y las acciones de la Comisión para la Reconstrucción incorporarán de manera sistemática la revisión y fortalecimiento de las instalaciones de gas.
Esto incluye ventilación adecuada, eliminación de calentadores en espacios cerrados y la instalación de alarmas que permitan llevar “a cero” el riesgo de explosiones. Para el funcionario, la prevención no es un asunto individual, sino una tarea colectiva basada en el conocimiento compartido.
Capacitación: la clave para que la alarma funcione
Desde Protección Civil, la secretaria Myriam Urzúa Venegas advirtió que contar con detectores no es suficiente si las familias no saben cómo reaccionar. Por ello, destacó la importancia de los planes familiares de protección civil, de los cuales ya se entregaron 800 en la unidad habitacional donde arrancó el programa.
Urzúa explicó que el detector debe formar parte de un kit básico de prevención en el hogar, junto con un extintor y la capacitación para usarlo correctamente. Ante la activación de una alarma, recalcó, la prioridad es ventilar el inmueble, cerrar las llaves de paso, evacuar y llamar al 911, evitando acciones que puedan detonar una explosión, como encender luces o aparatos eléctricos.
También ofreció recomendaciones técnicas sobre la instalación: colocar detectores en cada nivel de la vivienda, en pasillos y cerca de habitaciones, evitando cocinas y baños para reducir falsas alarmas, y respetando las distancias adecuadas respecto al techo.

Prevención con participación ciudadana
Durante una demostración práctica, la subsecretaria Guadalupe Chávez mostró a vecinas y vecinos el sonido de alerta del dispositivo. “Esta es la alarma que los salva”, dijo, al tiempo que enfatizó que la respuesta correcta puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
El alcalde de Coyoacán, Giovanni Gutiérrez, reconoció que el programa fortalece la seguridad doméstica en una de las zonas con mayor concentración de unidades habitacionales, y destacó la coordinación entre el gobierno central y las alcaldías como un factor clave para proteger la integridad de las familias.
Con “Detector que Salva”, la Ciudad de México envía un mensaje claro: la seguridad también empieza en casa, y prevenir riesgos cotidianos puede ser la política pública más efectiva para salvar vidas.
