Presión de EEUU sacude las misiones médicas de Cuba en América Latina y el Caribe

Presión de EEUU sacude las misiones médicas de Cuba

La estrategia de Estados Unidos hacia Cuba ya no se limita al petróleo ni a las sanciones financieras tradicionales. En el último año, la Casa Blanca ha intensificado su ofensiva contra uno de los pilares económicos de La Habana: la exportación de servicios médicos. Como resultado, al menos una decena de países del Caribe y Centroamérica han reducido, reformulado o cancelado sus convenios para recibir brigadas sanitarias cubanas.

Washington sostiene que estos programas constituyen “trabajo forzado”, una acusación que el Gobierno cubano rechaza de forma categórica.

Un engranaje clave para la economía cubana

Durante años, las misiones médicas han figurado entre las tres principales fuentes de divisas de la isla, junto al turismo y las remesas. Todas ellas han sufrido el impacto de la política estadounidense.

De acuerdo con el informe de 2024 sobre trata de personas del Departamento de Estado de Estados Unidos, Cuba obtiene entre 6.000 y 8.000 millones de dólares anuales por la exportación de servicios profesionales.

Datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) indican que, entre 2018 y 2020, estos servicios representaron más del 40 % de las exportaciones totales del país.

Las brigadas médicas, activas desde hace más de seis décadas, han enviado a unos 600.000 profesionales a 165 países, según cifras oficiales cubanas.

Beneficios y controversias del modelo

Para los países receptores, el esquema ha sido una solución rápida a la escasez de personal sanitario. La llegada de médicos cubanos ha permitido reforzar sistemas de salud con recursos limitados, especialmente en pequeñas economías insulares.

Los profesionales desplazados reciben salarios en divisas superiores a los que perciben en Cuba, mientras que el Estado capta ingresos que, asegura, reinvierte en el sistema nacional de salud.

Sin embargo, la organización Prisoners Defenders denuncia que el Gobierno cubano retiene en promedio el 85 % de los pagos efectuados por los países anfitriones, confisca pasaportes y penaliza a quienes abandonan las misiones antes de tiempo.

En esa línea, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha calificado el programa como un “esquema de trabajo forzado” con prácticas “abusivas y coercitivas”. Como medida de presión, anunció la revocación de visas para funcionarios cubanos y extranjeros vinculados a la contratación de personal médico de la isla.

El Caribe, entre la dependencia y la presión de EEUU

Las nuevas sanciones han generado inquietud en el Caribe, donde las brigadas cubanas han sido fundamentales para sostener servicios hospitalarios.

Países como Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago defendieron inicialmente los convenios con La Habana. No obstante, varios han debido introducir cambios.

Una fuente de la Organización de Estados Caribeños Orientales (OECS) indicó que algunas islas suspendieron el programa, mientras otras presentaron quejas ante Washington.

Bahamas anunció en junio la suspensión de nuevos contratos y la cancelación de los vigentes, con la intención de contratar directamente a los médicos, aunque ese proceso aún no se concreta. Granada comunicó que equipararía las condiciones laborales de los profesionales cubanos con las de sus nacionales. Antigua y Barbuda, por su parte, informó en enero del reclutamiento de 120 enfermeros procedentes de Ghana, sin romper formalmente el acuerdo con Cuba.

Guyana puso fin discretamente al sistema este febrero, según medios locales. En Trinidad y Tobago, donde desde 2003 han trabajado 770 médicos cubanos, el Gobierno ha señalado que priorizará la contratación de profesionales locales.

Venezuela: un socio estratégico en entredicho

El caso de Venezuela es especialmente sensible. Durante años fue un socio central en el esquema, pagando los servicios médicos con petróleo.

Sin embargo, la situación cambió tras la intervención militar que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y el aumento de la tutela de Washington sobre Caracas.

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En junio de 2025 había cerca de 13.000 profesionales cubanos en territorio venezolano, en su mayoría médicos. Aunque el convenio de cooperación firmado en 2000 no ha sido formalmente cancelado, su continuidad es incierta.

Centroamérica redefine sus acuerdos

En Guatemala, una de las misiones más antiguas y estables, el Gobierno anunció el cierre progresivo del acuerdo durante este año. Actualmente trabajan allí 412 profesionales cubanos.

Honduras mantiene por ahora a 120 médicos, pero enfrenta presiones internas y denuncias de organizaciones civiles. El convenio vence este año, y su renovación está en duda.

En Nicaragua también opera personal sanitario cubano, aunque no se ha precisado la cifra. Managua no ha anunciado cambios en el acuerdo, pese a haber impuesto recientemente el requisito de visa para ciudadanos cubanos.

Un modelo en transición

El endurecimiento de Washington ha puesto en jaque uno de los principales instrumentos de influencia y financiación de Cuba en el exterior. Mientras algunos países buscan alternativas para sostener sus sistemas de salud, La Habana enfrenta la posible reducción de una fuente vital de ingresos.

El futuro de las brigadas médicas, símbolo de la diplomacia cubana durante décadas, dependerá ahora tanto de la resistencia política de sus socios como de la capacidad del Gobierno cubano para adaptarse a un entorno internacional cada vez más adverso.

 

Fuente: EFE


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