México rechaza arancel al tomate y defiende calidad para conquistar nuevos mercados

Frente a la reactivación de la cuota compensatoria del 17.09 impuesta por el Departamento de Comercio de Estados Unidos a las exportaciones de tomate fresco, el Gobierno de México reafirmó su postura de defensa irrestricta de los productores nacionales y destacó que la calidad del tomate mexicano es su mayor fortaleza para enfrentar barreras comerciales.
En un mensaje conjunto, las secretarías de Economía y de Agricultura calificaron como “injusta e infundada” la decisión estadounidense de retirar el Acuerdo de Suspensión de la Investigación Antidumping (TSA), vigente desde 2019, y advirtieron que esta medida, lejos de proteger a los agricultores de EE.UU., impactará directamente en los consumidores al encarecer un producto básico.
“El tomate mexicano ha ganado su lugar en el mercado de Norteamérica por su sabor, frescura y estándares de exportación. No es una cuestión de precios injustos, sino de preferencia del consumidor”, sostuvo el Gobierno mexicano, que además subrayó que el producto nacional abastece dos de cada tres tomates que se consumen en Estados Unidos.
México acompañó durante tres meses a sus productores en mesas de diálogo, en las que presentó propuestas para actualizar el acuerdo y evitar una disputa comercial. Sin embargo, las autoridades mexicanas lamentaron que las alternativas planteadas fueran rechazadas por razones que calificaron de “estrictamente políticas”.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que México no permitirá que se distorsione la imagen de su sector agrícola y adelantó que el país ya explora la apertura de nuevos mercados internacionales para fortalecer la exportación del tomate. “Nuestros productores no dependen de prácticas desleales, dependen de la calidad y de la confianza de millones de consumidores”, señaló.
México rechaza arancel al tomate y defiende calidad para conquistar nuevos mercados
Además, Ebrard reiteró que el Gobierno mexicano intensificará la defensa de otros sectores que enfrentan posibles restricciones comerciales en el marco de la revisión del T-MEC, programada para 2026. “No vamos a quedarnos de brazos cruzados, defenderemos cada industria nacional ante medidas arbitrarias”, subrayó.
Productores del norte y occidente del país, principales exportadores de tomate fresco, respaldaron la postura del Gobierno y coincidieron en que la medida de EE.UU. podría ser contraproducente para su propia industria, dado que sustituir el volumen de tomate mexicano requeriría años de inversión y no garantiza la misma calidad.
En tanto, la Secretaría de Agricultura subrayó que el campo mexicano continuará fortaleciéndose para mantener la competitividad global y confía en que la historia se repita, como ocurrió en 2019, cuando el Acuerdo de Suspensión fue restablecido meses después de su cancelación.
“El tomate mexicano seguirá llegando a millones de mesas, dentro y fuera de Estados Unidos. Esa es nuestra mayor carta de presentación”, remató la dependencia.